Como un huevo a una castaña
Pues eso, como un huevo a una castaña.
Después de muchos meses dudando de volver al mundillo por la situación que nos está tocando vivir, me animé a visitar a esta señora.
Y digo señora porque obviamente no es la de las fotos.
No os puedo informar de su servicio, no pasé de la puerta. Tiré de mi repertorio de excusas para estos casos y salí volando.
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