Nombre: Ágata y Linda, pero como de Ágata ya lo sabéis todo, las características que ahora pongo corresponden a Linda
Edad: unos 20
Fecha: hace unos días
Tarifa: yo pagué 250€ por una hora
Zona: en AA...
Instalaciones (8/10): Muy adecuadas. Usamos todo el apartamento, y con las ventanas bien abiertas, para que los vecinos disfrutaran. En esta ocasión Ágata descorrió las cortinas de par en par y nos pegamos a la ventana, pero no busquéis el piso de enfrente, que ya estoy a punto de comprarlo
Horario: Yo las vi sobre las 16:30.
ASPECTO FISICO (9/10): Linda es una jaca hondureña de 1,70, más o menos, con unas piernas interminables y perfectamente torneadas, una piel de derretirte, una lengua espectacular, con un coño delicioso y precioso y un culo bien hermoso. Muy bonita. Ágata tan guapa como siempre, o más.
Besos: (10/10) Sí, con mucha lengua. Muy húmedos. Insaciables. Las dos. Conmigo y entre sí
Francés natural: (9/10) Sí, las dos, hasta el final. Lo hacen francamente bien. Garganta profunda sin problemas y se dejan follar la boca.
Griego: (8/10): sí, pero yo no pude, cosas de la edad
Beso Negro: Si, excelente
Beso blanco: sin duda; comparten tu corrida, se la pasan, te la echan... en fin, tu pones el límite
Dedos y demás: No ponen pegas a nada.
Lésbico: SI. Con gusto, desde el salón a la cama
Lluvia: Ágata claro, activa y pasiva. No sé si Linda lo hace, pero me da la sensación de que tiene tan pocos límites como Ágata
CARACTER: (10) Perfecto, las dos.
VALORACIÓN GLOBAL: (10)
VALORACIÓN GLOBAL DEL SERVICIO: (10)
IMPLICACION (10/10): Altísima.
LO MEJOR DE ELLAS: Les encanta follar. Les gusta todo. Agradabilísimas. Viciosas. Sí a todo.
LO PEOR DE ELLAS: no sé
REPETIRÍA: Claro.
¿RECOMENDABLE?: SÍ. Ágata para quienes busquen sexo maduro y vicioso y personalidad agradable. Linda para quienes busquen lo mismo con un cuerpazo joven. Juntas, para hombres muy hombres; yo apenas estuve a la altura.
RELATO: Ante todo, excusatio non petita: este es un mensaje de palmero, de muchas palmas... pero todas y cada una de ellas merecidísimas, así que avisados estáis.
Linda debe trabajar en otro piso, así que Ágata la llamó para el servicio. Cuando salí del ascensor, vi al fondo, acercándose a la puerta de Ágata una maciza espectacular: era Linda, que llegaba en ese momento; a Ágata no le dio tiempo a cerrar la puerta, pues ahí llegaba yo más salido que una moto, y más aún después de ver el tipazo de Linda que se había contoneado delante de mí.
Subida en sus taconazos Linda saluda a Ágata con un morreo de escándalo, al que rápidamente me apunto, que donde comen dos comen tres. ¡Joder! Después de un poco de magreo y muchos besos y lenguas compartidas, Linda se retira un momento para ducharse.
Ágata y yo no perdemos el tiempo. Como sabe que me gusta, la golfa de Ágata se va a la ventana y abre las cortinas con un gesto desafiante y se pega al cristal, para que yo la sobe, mientras el de la camioneta que estaba aparcada en la acera se perdió el espectáculo por estar tan concentrado en sus papeles. Yo no me lo perdí, que allí me dediqué con ganas a achuchar a Agatita, estrujando sus deliciosas tetas y su gran culo, y Linda tampoco, que al salir de la ducha, ¡Dios mío, que cuerpazo, hija!, con tan poco pudor como Ágata, allí se apuntó al lío, para mayor disfrute de todos, incluidos los vecinos avisados.
De ahí hasta que no pude más, que ellas seguían a lo suyo y hubieran seguido un rato más, fue un placer sin fín: de pié, de rodillas y en el suelo, en el salón y en la cama, con jugos, líquidos, escupitajos, azotes, coños, culos (yo, una vez más, me los perdí; pero de la
próxima no pasa que caigan, aunque sea con viagra), polla y arnés, haciendo lo que nos venía en gana, sin obstáculos, todo lo contrario, con un gusto y placer enormes. Linda, que ya he dicho que creo que trabaja en otra casa, está a la altura de Ágata. La pareja hará historia, seguro, que Linda está a la altura de Ágata (aunque Agatita sigue siendo mi debilidad). Y os podrán a todos. Conmigo acabaron, pero estoy convencido de que hasta los más bravos de vosotros acabaréis con la lengua fuera y pidiendo tiempo muerto. Bienvenida Linda. Estamos de enhorabuena.