No había vuelto con Cris desde antes del verano, cuando todavía estaba en el piso cerca de La Paz. Pues nada, me presenté casi sin avisar, con el regalo que la compré para su cumple y que entonces no llegué a darle.
El nuevo sitio me gustó más que el anterior. La zona es más concurrida, con numerosos bares por si tienes que esperar un poco y se aparca más o menos bien (sin el dichoso ticket de la ORA). El piso es más cómodo y discreto. Recibe con varias chicas más a las que no llegué a conocer pese a que me insistió en que lo hiciera.
Cris no ha cambiado mucho, quizás algo más rellenita, pero que le hace mejor.
Como no la avisé con tiempo suficiente, me recibió con ropa de calle y tenía otra cita después, por lo que sólo pude estar media hora. Su sonrisa y los besos de bienvenida me hicieron olvidar el frío de la calle. Ducha de rigor, caricias y juegos para ir entrando en calor, y buena una ración de sexo oral mútuo que nos dejó satisfechos a ambos. Como siempre, ella muy picarona y capaz de tragarse tu polla hasta el fondo, bien ensalivada y sacarte todo lo que tengas dentro.
Un ratito de charla para ponernos al día y hasta la
próxima.