No voy a hacer plantilla porque ya está bien descrita, es tal cual se ve en las fotos, en las que, además, muestra la cara. Después de lo de el otro día con esta hembra tengo que contarlo. Llevaba tiempo viendo su nombre por aquí y al final me animé. Llamé al 668595913 porque leí que el otro estaba petado, y cero dramas. Contestó rápido, voz zalamera, quedamos para la misma tarde.
El sitio es Collado Villalba, en la plaza de los Belgas. Llegué, aparqué sin problemas cerca y pa dentro. Me abre ella, y madre mía, no es una modelo de portada pero tiene un cuerpo que es pura dinamita. Bajita, pero con unas curvas que te pierdes. Y unas tetas, un culo... en fin. Lo primero que pensé: esta tía tiene que ser una verdadera guarra.
Y vaya si lo es. Pasamos a la habitación, solté la pasta (100 pavos la hora, 20 más por el griego pero eso ya lo decidiría luego) y me dice que me ponga cómodo. En dos segundos estábamos ya manosearnos. Me empezó a besar el cuello, bajó a los pezones, y cuando llegó abajo... flipé. La tía mama como si no hubiera un mañana, garganta profunda de las que hacen daño solo de verla. Me la metía entera hasta los ojos llorosos, escupiendo, una auténtica fiera.
Pero lo mejor fue cuando le dije que me pusiera detrás de ella. Se puso a cuatro patas y me ofreció ese culazo que tiene... no pude resistirme. Me puse detrás, pero en vez de ir a por el coño, le empecé a follar la boca a saco, sujetándole la cabeza con las dos manos, sin dejar que respirara apenas. Al principio se dejaba, pero cuando ya iba a terminar, apreté más fuerte, le cogí bien de la cabeza y me corrí dentro de su boca. Se la metí bien al fondo, y claro, no le quedó otra que tragarse todo.
En ese momento sí que se mosqueó un poco, eh. Me soltó un "ay, amor, avisa la
próxima" y una cara de medio enfado. Pero a los dos segundos, viéndome ahí medio asustado, se rió, me dio un golpecito en el pecho y dijo: "qué , al final hasta me ha gustado, eres más guarro que yo". Y ahí nos descojonamos los dos. Es que es una loba, pero de las buenas.
Después ya todo fue más tranquilo, pero sin perder la caña. Me montó ella encima, me dejó hacerle de todo, y al final me pidió que volviera pronto. En resumen, si te gustan las mujeres calientes, muy putas, que se implican como si te conocieran de toda la vida y que follan como lobas, esta es tu tía. Repetiré seguro, eso sí, ahora ya sé que con Elena hay que tener cuidado jajaja ... o no. Menuda zorra de las buenas!