Buena experiencia con Lila
Nombre de guerra: Lila
Nacionalidad: China
Forma de Contacto: Wsp
Fecha aproximada: este mes
Lugar: Alonso Martínez
Instalaciones: un apartamento pequeñito, pero más que suficiente
Higiene: muy buena, ofrece ducha, toallas limpias, ella se ducha al final
Precio: 60-100
Edad: 45-50
Cara: bien
Pelo: media melena hasta los hombros
Cuerpo: pechos naturales, medio tamaño, de mi agrado
Piercings y tattos: no vi ninguno
Señales corporales: me pareció que tenía una cicatriz debajo del pecho, de haberlos operado
Actitud: 9
Conversación: habladora, y no me resultaba fácil entenderla
Besos: no los busqué
Fuma: no olía
Francés: rico, salivado y al natural
Forniqueo: bueno
Griego: no lo hace
Lo mejor: actitud, cuerpo, francés, sexo
Lo peor: que hay que pagar
¿Repetir? Sí
¿Recomendable? Sí
Valoración global de la experiencia: 8/10
Experiencia: Gracias a las experiencia previas de los que habéis estado con Lila, me animé a contactarla. Agendé cita por Whatsapp fácilmente. Me recibe una mujer alta (con tacones puede medir 1,70 o 1,75), con un vestido súper ajustado a un cuerpo súper estilizado, uf, como a mí me gustan. No está rellenita, así que a los que os guste agarrar, no hay de donde hacerlo. De cara agradable, pero no guapa para mi gusto. Acordamos media hora, para conocerla. Mientras ella coloca una sábana sobre la cama paso a ducharme. Cuando salgo la encuentro tendida sobre la cama y desnuda. Se incorpora para abrazarme y me invita a tumbarme. Me indica que me quede boca arriba, porque en media hora no da tiempo a hacerme un masaje de espalda. Inicia el masaje desde los pies y va recorriendo todo el cuerpo, empleando manos, labios (ambos) y su pecho. A mí me resultó muy sensual, cargado de erotismo. Cuando le toca el turno al soldadito, ya se encuentra más enhiesto que el mástil de la bandera. Lo saliva y hace un francés suave, lento, sin prisa, pero no se la mete entera.
No queriendo perder la oportunidad de corresponderla de la misma manera, recorrí todo su cuerpo con mis manos y labios. Tiene un pubis parcialmente afeitado y una vulva deliciosa. Tras estos minutos, follamos en misionero primero y luego a cuatro; me gustó la visión trasera tanto que en unos minutos acabé en esa postura.
Me pidió que me tumbara y reanudó el masaje, si bien ya era más terapéutico que sensual. Durante esta última fase recibió una llamada que atendió mientras continuaba masajeándome con la otra mano.
En resumen: la chica me gustó físicamente, el masaje resultó muy sensual y tanto en el francés como en el folleteo se mostró activa. Así que sin duda repetiré. Me señaló que tenía formación para dar masajes terapéuticos, pero no sé, salí con la sensación de que no es lo suyo. Para probarlo habrá que pedirle la hora completa.
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