Iniciado por Tannhauser
Hola, compañeros. Esta es mi primera aportación a este magnifico foro. Os relato mi experiencia pasada con Sofía.
Quedé con esta chica el viernes a las 18:00, como soy puntual llego antes para buscar aparcamiento. La llamo al móvil y digo que ya estoy en su portal, me pide que no toque el telefonillo que me lo va abrir y que suba a al 2ª planta que me espera con la puerta entreabierta. Me recibe con una camisa negra trasparente totalmente abierta donde se le ve unos pechos grandes y apetitosos, una minifalda negra muy corta, medias negras y unos tacones de aguja también negros (me parece que es la misma ropa que lleva en la foto que colgó el colega Oscar3500), bien maquillada y peinada. Me dió dos besos en la mejilla y con una sonrisa encantadora me dijo muy bajo y suave: ¡Hola, soy Sofia! Me cogió de la mano y me llevó a su habitación, enseguida me doy cuenta que estamos solos, que la casa está muy limpia y decorada con muy buen gusto, la habitación no es nada pequeña, y la cama es grande, se nota que es una mujer ordenada, todo está en su sitio, impecable. Me ofreció algo de beber, pero le dije que no. Ella se acercó a mí y empezó a besarme (besos apasionados y con lengua), me metió la mano en el paquete y me preguntó: ¿Todo esto es para mí?. Yo empecé a quitarme la ropa y ella sigue besándome y me acaricia todo el cuerpo, me ofrece una ducha; me acompaña al baño, allí me explica como funciona la ducha. Mientras me ducho ella me espera en el baño, dándome un poco de conversación. Cuando salgo me ayuda a secarme, y se agachó y me puso una chanclas en los pies.
Volvimos a su habitación, ella se quitó la ropa lentamente, lleva un sujetador muy bonito negro y un tanga negro con detalles en dorado, en este instante me dí cuenta de que tenía una mujer para mí de aproximadamente 1,73m (sin tacones), ojos verdes, piel suave, alrededor de 35/36 años, toda para mí. Se quitó el sujetador, veo unos pechos grandes y naturales con unas aureolas rosas y unos pezones pidiendo ser comidos, es una mujer grandota, voluptuosa, sin llegar a ser gorda, no tiene tripa ni michelines y sus piernas son gruesas. A continuación de dijo: Te voy a comer todo. Me miró a los ojos y con una cara de viciosa empezó a comerme la polla, mientras tanto, ella se tocaba y gemia muy bajito, yo estaba casi a punto de reventar y la abrí de piernas y le comí el coño, un coño pequeño y que por cierto olía de maravilla y que estaba todo empapado. Me pidió que la follara, se montó encima y se puso a cabalgarme mientras le acariciaba y besaba sus pechos. Cambiamos de posición, a cuatro patas, la agarré fuerte por sus caderas (vaya pedazo culo, grande y redondo), ella sigue tocándose los pechos y el clítoris y de vez en cuando le oía decir: Metémela toda, no la quites, me quiero correr, me voy a correr. Entonces cambiamos otra vez de posición, ahora el misionero de toda la vida, se cruzó de piernas detrás de mi espalda, me besó con locura, en este momento parece que se le va la pinza y hasta dijo algun taco que otro.
Ya casi sin aliento los dos nos corrimos juntitos a la vez, ella me abrazó y estuvimos un rato abrazados, me quitó el preservativo y me limpió, volvió a preguntarme si quería algo de beber, de esta vez le dije que sí, me trajo una coca-cola y me dijo que descansara un ratito mientras ella se duchaba. Cuando volvió me dijó: REPETIMOS. Infelizmente le dije que ya no podía, que me había dejado sin fuerzas. De esta vez voy solo al baño mientras ella ordenó la habitación y cambió las sábanas.
Compañeros: No sé si le caí bien, lo que sé es que hubo mucho feeling. La verdad es que lo pasé genial, y me sentí como con una novia de toda la vida, aunque al principio parece ser un poco fría, siempre intenta complacer y su implicación es del 100x100. Creo que el secreto de Sofia es que a ella le gusta que la miremos a los ojos y que demostremos que ella nos gusta, o que simplemente la deseamos, aunque sea solo en este momento, y si somos capaces de eso esta chica se entrega totalmente. Además es educada, tiene buena conversación, es simpatica y tiene clase. Tratemos a las lumis como se lo merecen y seguro que con eso sacaremos más.
Lo que tengo claro es que repetiré en cuanto pueda.
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