Buenas, quería aportar mi experiencia aunque ya hace algún tiempo de ella, pero nunca está de más, sobre todo para que sepamos que sigue activa.
Nombre de guerra: Pamela Colombiana
Nacionalidad: Colombiana
Forma de Contacto: WhatsApp
Fecha aproximada: noviembre 2024
Lugar: Salamanca
Instalaciones: Correctas
Higiene: Correcta
Precio: Media hora 50€
Edad: más de 40, no soy muy bueno para estom
Cara: igual que en las fotos
Pelo: como en las fotos
Cuerpo: como en las fotos, potente, con curvas aunque algo menos terso, lo normalm
Pecho: generoso.
Culo: lo mejor, grande y receptivo.
Piercings y tattos: no que recuerde.
Defectos corporales: ninguno
Actitud: amable y profesional, aunque al final pareciera que tenía ganas de que me fuera.
Conversación: buena aunque yo tampoco la busco
Besos: picos
Fuma: no lo noté
Francés: muy bueno, lo mejor, fui por ello y hasta hubo amagos de beso negro.
Forniqueo: no estaba yo muy por la labor, aceptable.
Griego: lo tengo pendiente, para la
próxima
Lo mejor: el francés y el trato profesional que tiene, no engaña a nadie.
Lo peor: Diría que al ser tan profesional sentí que después de correrme quería que me fuera rápido.
¿Repetir? Probablemente sí
¿Recomendable? Viendo las fotos y sabiendo a lo que vas, sin duda sí.
Valoración global de la experiencia: 8
Relato:
No me voy a extender mucho porque se ha hablado bastante de ella.
Como es una mujer bastante viajera, vi que estaba de paso por Salamanca y quedé por WhatsApp, me informó de manera correcta y acordamos una hora, cuando llegó la hora y le escribí, me pidió perdón y me dijo de retrasar la cita una hora, estaba ocupada, no le di mayor importancia y acepté, aunque ya estaba de camino.
Ahora sí a la hora definitiva, llamo y voy al piso, todo correcto, me recibe detrás de la puerta con una bata y en lencería, muy apetecible todo, veo que es la de las fotos y paso adentro.
Ya en la habitación, me quito la ropa yo solo, es por esto que digo algo frío, no me ayudó, para ella entiendo es una rutina pero a mí me gustan ciertos preliminares.
Ya en faena empieza con un francés bastante bueno, hace garganta profunda o casi, incluso tentó el beso negro.
Para mí lo mejor, acto seguido pasamos al misionero, pero al poco le pido que quiero acabar con el francés.
Todo correcto, pero al acabar aunque aún faltaban casi 10 minutos noté que ella tenía ganas de que me fuera ya, me pidió que le hiciera unas fotos y me comentó que también las vende, a mí como eso no me va me despedí de ella y me fui.
En general experiencia aceptable, pero eché en falta algo más personal, menos profesional.
Aún así la recomiendo y posiblemente volveré.