Conocí a Raquel a través de su anuncio en pasion.com y tras varios intentos infructuosos acabé quedando con ella en diciembre.
En esa zona de Vicálvaro se aparca bien, el portal es un poco lioso de encontrar porque se trata de bloques que dan a calles interiores, pero se acaba encontrando. El piso es antiguo, pero estaba límpio y más o menos ordenado. Quizás la pega es que el baño era pequeño y un tanto abandonado.
Pero todo eso es accesorio si luego el servicio compensa. En mi caso compensó, pero un poco justo.
Ella me pareció una mujer agradable, de cara normal, con buen tipo (para mi gusto), con grandes pecho y algo rellenita. Me recibió con un picardías y tanga. Tras pasar por la ducha (punto a mejorar), comenzamos en la cama con besos, caricias, lamidas por todo el cuerpo, beso negro. Normal.
La comí un buen rato y luego ella a mí, hasta que me corrí en su boca.
Tras un rato de charla, pasamos al segundo, en el que me cabalgó un rato.
Como experiencia general, bien, pero... La note un tanto pasiva. Quizás era porque no nos conocíamos. Eché de menos algo más de implicación, morbo y lujuria, cosas que parecen haberse dado en otras experiencias.
Por 60 € está bien de precio. Quizás repita para confirmar si fue un mal día o no.
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