La otra cara de la moneda
En fin, que estas cosas me tocan la moral y así lo cuento.
Una semana antes intenté contactar con ella. Llamé cuatro o cinco veces en el mismo día y no me cogió el teléfono.
Pasada una semana la llamo de nuevo. Esta vez me coge el teléfono. Me presento y le pregunto por su anuncio y esas cosas. Contesta de forma muy brusca. Me quedo perplejo y se hace un incómodo silencio. Cuando intento hablar de nuevo, se dispara y me echa una bronca del copón. Dice que ya he hablado con ella varias veces que si tal y cual y en el speech me suelta un par de insultos. En fin, le digo que se equivoca y que siento haberla molestado. Cuelgo.
Da igual si cree que la estoy vacilando o tiene un mal día, si atiende el teléfono y están siendo respetuosos con ella, esa actitud sobra. Que no tenemos cinco años, no?
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