En cuanto a su forma de entender la profesión son la dos bastante parecidas. Son más dulces que lobas, y les gusta el fornicio suave y tranquilo, pero sin duda yo escogería a Karina. Mucho más joven, simpática e implicada.
Las técnicas amatorias, como los besos y el francés son mejor ejecutados por Sara, pero sin duda, en morbo le gana Karina. En cuanto a físico están las dos a la par, quizá mejor esculpido el de Sara, pero eso si, a golpe de bisturí.
Otro factor es el tiempo. Con Karina te da tiempo a hablar, a tomarte algo (que ella te ofrece), y a ir poniendote a tono, mientras que con Sara, es llegar y ¡pim, pam, pum, fuera! Sara relojea en exceso...
|