Nombre de guerra: Melissa
Nacionalidad: Brasileña
Forma de Contacto: 603302275
Fecha aproximada: Enero 2025
Lugar: Córdoba. Cerca de la Jefatura de Tráfico
Instalaciones: Piso compartido con otras profesionales. Un poco cutre.
Higiene: buena
Precio: 100 una hora.
Edad: 40-45
Cara: normal
Pelo: Media melena
Cuerpo: Alrededor de 1,60
Pecho: Mediano, natural y batante atractivo
Culo: Bien
Piercings y tattos: El que más recuerdo es una mariposa en la espalda que estuve viendo durante bastante rato.
Defectos corporales: Ninguno.
Actitud: Le pone la misma pasión que cuando esté planchando ropa o cambiando al aceite del coche. Habla mucho y no se concentra en la faena.
Besos: No quise
Fuma: No parece
Francés: Del montón. Se ve que quería dejarlo cuanto antes.
Forniqueo: Nada destacable
Griego: Dijo que sí lo hacía pero no lo pedí
Lo mejor: Se ve que es buena chica
Lo peor: Su actitud. Muy sosa. Mientras le estás dando a cuatro, está contando qué transbordos de autobús tiene que hacer para ir a determinado sitio. Si a eso le añades que habla en portugués bastante cerrado, la comunicación sobra. Al menos, esa comunicación.
¿Repetir? No
¿Recomendable? No
Valoración global de la experiencia: 5/10
Relato: Quedé con ella por Whatsapp. No me pidió el dinero por delante, pero se lo ofrecí yo. Una ducha con cuidado de no salpicar en exceso porque la mampara estaba rota. Mecánicamente se puso al francés sin parar de hablar. ¡Todo un arte!
Enseguida quiso dejarlo, pero le pedí que continuara. Lo hizo. Siguió insistiendo en dejarlo y ponerse a cabalgarme. Tras varias intentonas, lo hizo. Cabalgando seguía hablando de un
próximo viaje a Brasil y de que no tenía intención de regresar a España. Le ponía la misma pasión que si estuviera cambiando bombillas. La puse a cuatro, a lo que accedió amablemente. En esa postura conseguí que se callara a ratos porque parecía que le gustaba.
No quería que le tocara los pezones porque decía que le dolía. Me corrí con ella mirando hacia Cuenca, y sin dejar de contarme sus planes de viaje me fui a la ducha y decidí marcharme antes de tiempo porque aquello no daba para más.
Si es cierto lo que me dijo, se iba a Brasil a finales de Enero para no volver.