Desde que conozco a esta chica hace tan solo tres meses, he estado ya varias veces dándome un masajito, y lo que no se puede dudar es sobre la seriedad de Ana.
Por lo que me ha contado y he podido comprobar, se ha marcado un nº limitado de sesiones para no quemarse y poder atendernos como nos merecemos, sin prisas. Además de tener otras actividades que le impiden dedicar todo el día a masajes.
Para colmo, la última vez que estuve me comentó que quizás no podría atenderme a finales de mes por unos asuntos que no vienen a cuento exponerlos aquí.
Lo mismo me equivoco, pero me imagino lo liada que debe estar, más la multitud de llamadas por nuestra parte, que habrá decidido decir que te has equivocado. Podría apagar el teléfono, pero entonces cierra también el paso de las llamadas personales.
Creo que lo mejor va a ser esperar a la semana
próxima que estará más disponible.