Carla 658126044 Cuzco
Una hora de masaje con final feliz = 70 €
Yo siempre estoy a la búsqueda de nuevas experiencias en el mundo del masaje, un amigo me pasó el teléfono con una recomendación: “esta muchacha la conozco de masajes tantra, y ahora se ha ido por libre” no me gusta ir a los grandes supermercados del masaje y por eso no tengo ni idea de que estábamos hablando, pero al fin y al cabo viniendo recomendada decidí probar y a eso llego.
Intenté buscar su anuncio pero no tiene, me dijo que vuelve a la carga después de algún tiempo y que se va a hacer esta semana... estemos atentos.
Carla se presenta por teléfono como una masajista de 40 años… alguno más será. “no tengo un cuerpo de 20 años pero no te arrepentirás de conocerme” – algo así me dijo.
La casa tiene 3 portales, y un chiscón con un portero que ni se dignó a mirarme, y yo con tantas ganas de preguntarle: “¿vengo a ver a Carla, ud. La ha probao?”. Al abrirse la puerta me recibe una mujer en ropa interior negra y bata abierta, de piel morena – debe ser que toma el sol – lo más llamativo fue su sonrisa y sus ojos. Carla es una mujer de mediana edad pero preciosa de cara. Es como eso que alguien dijo de Lola Flores: “ni canta, ni baila, ni falta que le hace”, Carla tiene unas cuantas curvas – sin estar gorda – y unas cuantas cicatrices de guerra, todo propio de su edad y condición, pero cuando se está boca abajo, sintiendo como toda ella se desliza sobre tu cuerpo cubierto de aceite mientras te dice al oído “quítame las bragas” no te hace falta más. En fin, es cuestión de gustos, claro. Si te gusta el masaje, el morbo, y una perfecta ejecución, es tu sitio; si lo que buscas es la belleza marmórea y fría de una niña de 20 años creo que no deberías ir.
Reseñable un tatuaje detrás del hombro con xxxxx y una xxxxxx encima del culo.
El piso es nuevo, me desvestí en la sala del masaje, que viene a ser el comedor; un espacio amplio que se nota lleva poco al uso, Carla está trabajando en la decoración, en los cuadros, en la luz, incluso en poner un tatami. Por ahora se está bien, es limpio, pero le falta el toque cálido, la luz indirecta y un toque femenino, que sin duda llegará. El potro donde te da el masaje es una cama plegable muy versátil, pero mejorable. De todo hablamos un poco, ella es muy simpática y abierta, te lo cuenta todo, y me asustó que no supiera estar callada después, mientras te recorre el cuerpo, pero si que sabe adecuarse a cada momento; esto es lo que quiero decir con lo de su experiencia: está ya muy leída y escribida.
El baño estaba muy muy limpio, también muy moderno – mármol? – se agradece un plato de ducha a nivel del suelo y un cristal – no cortina – haciendo de mampara. Creo que la toalla era solo para mi, y que venía de una lavadora en algún otro sitio de la casa. Suspiro de alivio.
En fin, al lío, Carla me sienta en ese cacharro plegable (había puesto una sábana desechable, también sólo para mi – dos puntos más para Griffindorf) y me pregunta cómo me gusta el masaje etc. Yo pido tantra o similar y me tumbo.
Empezó por las piernas, no sin antes acariciar brevemente todo el cuerpo como abriendo el combate. El masaje es vigoroso, suficiente e involucra todo el cuerpo de ella, lo da con las manos, los codos, las rodillas, las tetas, la lengua… es difícil de explicar, pero se ocupa de todo y tiene tiempo de hablarte al oído y ponerte muy excitado. Por cierto, Carla tiene una voz muy sensual, y sabe jugar con ella, solo por esto vale la pena llamarla por teléfono, aunque no vayas a ir. Hay un momento en que te coge las manos y te las pone en la espalda, pero con la palma para afuera, de manera que tocas todo lo que a continuación va poniendo encima después de restergártelo por todo el cuerpo. Las tetas de Carla no son grandes, pero si muy reales, pezonudas que diría yo, unos pezones grandes y duros que arañan suavemente tu espalda.
Hubo un date la vuelta, un ponte de lado y mucho de cogerte la mano y acariciar su cuerpo con ella… en un momento dado me llevo la mano a la cadera y me dijo… “quítame las bragas” con voz de auténtica golfa. Yo creo que se podían partir nueces con mi polla… aquí algo espectacular y singular al mismo tiempo: el “bollito” de Carla, el monte de venus, yo diría de jupiter, con el que puedes llenarte la mano… y jugar con él… una rareza estupenda, la parte dulce de un freak show, la guinda del pastel.
La pajilla fue tumbados ambos, mirándonos a la cara, yo con su bollito, ella a lo suyo… hasta el final.
Si repetiré. Se que tiene muchos trucos todavía en la manga. Su valor fuerte la creatividad, el cachondeo y lo golfa/morbosa que es.
Última edición por pistro; 08-10-2016 a las 15:35
Razón: Datos privados
Los siguientes 5 Usuarios dan las gracias a Petardo por este Post:
Buenas a todos foreros, voy a hablar de Carla a la que conocí el otro día a través del comentario del compañero.
Como bien cuenta el otro forero, Carla no es una chica joven, pero tampoco mayor, rondará los 40. De cuerpo tiene sus curvas y para nada esta gorda. Recibe por Capitán Haya en un edificio donde pasas desapercibido al entrar. Te recibe ella en ropa interior y muy cariñosa. Al pasar ves una habitación amplia y limpia con la cama donde recibes el masaje. Te invita a pasar al baño, un baño limpio, con toalla que huele a limpio y sitio muy cómodo. Al salir te espera ella con una sabana desechable puesta en la cama y en toplees, te tumbas y empiezas a recibir pases por todo el cuerpo justo antes de empezar con masaje donde me deje llevar, que combina masaje terapéutico y masaje sensual, en el terapéutico sabe donde tocar y descargar y en el sensual con sus pases rozándonte con las tetas y los susurros a en el oído te va poniendo muy a tope, y así vas pasando sin apenas darte cuenta, hasta que te pide poner las manos atrás y se empieza a pasar por ellas y tocas todas las partes de su cuerpo, incluido su sexo, ya que mientras estas boca abajo del masaje sin darme cuenta se quitó el tanga que llevaba, y note un sexo grande y húmedo.
Al darme la vuelta yo estaba bastante excitado pero ella se dedica a rozarme mi pecho, piernas hasta acercarse a mi soldadito, al que empieza acariciar mientras yo también acaricio su sexo, poco a poco va subiendo el ritmo a la vez que también se va excitando ella y acabo corriéndome como un niño e incluso ella creo que también llegó. Al terminar, un ratito los dos relajados, sin ninguna prisa, cuando me recuperé me acompañó al baño donde volví a ducharme y quedar bien. La pagué, y me fui con la sensación de placer y de haber hecho una buena inversión, me la apunto en la agenda y volveré a ir a verla.
PD: Le dije que hacia falta fotos y que estaba en ello para poder hacérselas en breve :)
Animado por los dos comentarios anteriores me pasé a conocer a Carla y darme un masaje-homenaje. Fue hace unas 3 semanas y pensé en contar la experiencia cuando tuviera un hueco
Fisicamente no es un pivón como se ha dicho, pero la chica está muuuy bien.
El sitio genial. Todo muy limpio y preparado para el menester
La parte del masaje duró unos 30 minutos. No fue un pasamanos en absoluto, y sabe muy bien lo que hace. El ambiente y ella consiguieron relajarme nada más empezar y cuando llegó la parte erótica ya si que te termina envolviendo en sus "garras"..
Lo que más me sorprendió de todo fue cuando se quitó sus braguitas y empecé a tocarle su coño, de los más grandes que he tocado nunca. Se le puede meter mano sin problema y conmigo llegó a 2 orgasmos (con squirting incluido). Me puso a tope y yo también descargué en sus manos
Quedaba algo de tiempo y me dio un masajito por la parte de arriba de las piernas. Comentamos lo ocurrido y para casa tan contento
Lo dicho, la recomiendo. Es muy maja y profesional
El precio, 70€ una hora sin mirar reloj, bien invertidos
Repetiré sin duda alguna vez más para ver chorrear ese coñito