La semana pasada me decidí a visitar a Daniela, en apartamentos de masajes de la calle Cartagena,
próximos a Avda. América.
Daniela es una ricura de niña, rubia, buen cuerpo y dos tetas alucinantes.
La habitación tiene ducha incorporada. Daniela hace que te sientas como en casa, desde que llegas.
Elegí una hora, por 70 euros, todo ello en tatami, bajo una tenue luz ambiental ideal y música relajante.
Daniela ofrece un masaje suave, que se calienta desde el lado erótico sobre todo cuando te das la vuelta y tienes ante tí ese par de maravillosas tetas, de las mejores que te disfrutado en mi vida.
Como te advierte en sus mensajes, puedes interactuar con ella, acariciarla, besarla los pechos... pero no esperes que vaya a ofrecer besos mutuos ni cualquier otro acercamiento sexual. Eso te lo deja bien clarito desde el principio.
El final fue una cubana que será difícil de olvidar y seguramente vaya a propiciar que haya repetición.