Reciente experiencia con esta masajista, de la que debo decir que no es el tipo de mujer que más me gusta, pero tenía ganas de un masaje con mamada y me apetecía darme un atracón de tetas, por lo que opté por probar con ella.
En primer lugar yo diría que no es canaria, no me pareció el acento, pero es verdad que hablamos 4 frases en toda la hora, por lo que puede que me equivoque. El pelo lo lleva completamente distinto a la única foto suya que he encontrado, y ni siquiera podría asegurar al 100% que fuera ella, porque entre el tiempo pasado, el pelo distinto...lo único que se conserva son las gafas. Pero bueno, tampoco pongo en duda que sea ella, sólo que hay diferencias con lo que te encuentras.
Chica bajita y contundente de carnes. Con vestido era la típica maciza, al quitárselo la verdad que para mí pasada de peso, demasiados michelines, aunque de cintura para abajo no lo está, piernas fuertes que acaricie durante el masaje. Digamos que acumula el peso en la parte superior del cuerpo. Lo mejor las tetas enormes y de muy buen tacto, para mí no es imprescindible un par de tetas así, pero de vez en cuando apetece disfrutar de un par así.
El masaje lo da en camilla (no ofreció ducha previa ni lo pedí) y para mí bien, como no soy muy expertos en masajes no sabría daros pistas, solo que me quedé relajado. Durante el masaje que dio vestida, es accesible a que la metas mano, cosa que hice por los muslos y el coño (no llevaba ropa interior bajo el vestido) simplemente acariciando. Pasado un rato me dice que pasemos a la cama de la habitación de al lado (la camilla está en el salón/recibidor) y se desnuda y empiezan los juegos. Me besa bien, me va pajeando mientras me hincho a tocar y comer tetas. Le pido que vaya regulando la intensidad de la paja porque quiero francés y no quiero que acelere y me corra así, cosa que acepta y sabe hacer a la perfección para ir subiendo mi excitación progresivamente. Se sube sobre mí y me frota su sexo por fuera contra la polla. Al rato me la empieza a chupar (con goma porque así yo lo pido) y me encanta su manera de hacerlo, la verdad que hacía tiempo que no disfrutaba así de una mamada, aplicando la intensidad que a mí me gusta (las manadas muy suaves no me dicen demasiado), variando el ritmo, provocando el típico sonidito de succión... Muy bien para mí gusto. Pasado no demasiado tiempo me corro como un bendito.
En resumen, para mí masajista aceptable, muy buena mamadora, y la pena es que el cuerpo no le acompaña tanto, al menos como digo porque no entra en lo que suelo buscar. Pero si necesito algún día relajar tensiones y amasar un par de tetones, repetiré
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