Hola foreros. Esta semana he estado en esta casa de masajes en Plaza Castilla con una Dominicana de nombre Coral. No conocía el sitio. Coral es una chica Dominicana jovencita, con un cuerpo notable, pero su cara, y sus ojos, de puro morbo. Invita al sexo por todos lados esa cara. Contraté una hora de masaje receptor por cien euros. Pasó a la habitación y es perfecta. Plato de bañera plana de dos por dos. Con ducha, para masajes acuáticos. Futon comodisimo en el suelo. Ella un encanto. Me ducho sólo mientras se prepara fuera. Entra y se desnuda. Piel canela, pelo y ojos negros, pechos medianos preciosos respingones y duros. Entrada en carnes pero para nada gorda. Contundente. Le digo si me tumbó y me dice que empezamos de pie. Me acaricia todo el cuerpo, me besa el cuello mientras tanto. Se agacha a la altura de mi miembro y me sigue acariciando pasando la cara a un centímetro de el. ¡Puffffff! Ya me dice que me tumbe boca abajo y empieza un masaje relajante sobre todo en pies y piernas. Un masaje en los dedos de los pies que fue muy placentero. Pasa al torso y hace poco masaje. Empieza a restregarse por todo su cuerpo por el mío. Su respiración me ponía a mil. Y de vez en cuando decía : como me pones....Me pide que me de la vuelta. De nuevo esos ojos, esa cara, esa risa viciosa. Empieza a acariciarte y acerca su cara a la mía, me muerde los pezones, me besa el cuello.....Su mano ya acariciando mi polla. A mil. Y me besa, y me coge la mano llevandosela a sus pechos. Suspiraba y se sonreía maliciosa. Yo ya era suyo. Me propone pasar a masaje mutuo y asenti. Ya fue el desmadre. Besos con lengua, caricias mutuas, se lo comí todo el tiempo que quise ( no estoy seguro de si se corrió ) y luego ella me lo comió todo a mi. En la charla inicial me dejó claro que relax manual sin opción a otra cosa, más que en el de 250 lereles que si admitía sexo. Todo con goma. A mi me la estuvo chupando sin goma hasta que percibió que me corría y terminó con la mano. Hora y media de lujo. No me lo esperaba. Cuando terminé me seguía mirando con una cara de vicio increíble. La dije que la tenía que dar 50 euros más, tarifa del mutuo. "El universo quiero que me des", dijo al salir antes de yo volver a la ducha. Cuando regresó, Ya con el vestidito negro ajustado con transparencias con el que me había recibido me acompañó a la puerta. No me pidió el dinero, pero en la misma puerta se lo di. Y me miró con vicio y me dio un beso con lengua bestial. No se si jugó conmigo o si le guste. Da igual. De igual forma: ¡Bien por Coral!
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