Nombre de guerra: Julia
Nacionalidad: rusa
Forma de Contacto: 624673468
Hilo profesionales: no lo sé
Web profesional: lo desconozco. La descubrí aquí, en este hilo, y aprovecho para dar las gracias a todos por las expes aportadas acerca de Julia, que por tanto son las que me han hecho quedar con ella.
Fecha aproximada: 9 de abril de 2024
Lugar: zona Avda. de la Albufera con Avda. Pablo Neruda. Fácil de aparcar.
Instalaciones: piso propio sin ascensor, humilde pero bien puesto.
Higiene: excelente el piso entero. Hay un gato muy majo que viene a saludar.
Precio: €60/hora
Edad: unos cuarenta, calculo.
Cara: muy del este, ojos y labios muy bonitos.
Pelo: rubio
Cuerpo: aprox. 1’60 tipo normal tirando a maciza.
Pecho: normal, no los he visto desnuda.
Culo: normal, al ir de negro no me he fijado tanto.
Piercings no, y tatuajes no he visto ninguno, aunque como he dicho antes no la he visto desnuda.
Defectos corporales: tal vez alguno encuentre que no es un pivonazo; por mi parte doy mucha más importancia a la educación y saber estar, cosa que conmigo Julia tuvo, y mucho.
Actitud: excelente. A mí me gusta mucho la gente del Este, pues no se andan con tonterías, van de frente, al punto de las cosas y sin rodeos. Hay quien se toma esto como de gente borde… para mí es algo que me mola y que incluso agradezco.
Conversación: fenomenal, es muy comunicativa pero no charlatana. No hace perder tiempo con charla pero sí se adapta fenomenal a la conversación de uno. Yo estuve muy muy cómodo en esta mi primera visita.
Besos: no lo intenté, aunque me habria molado porque me ponen mucho y ella me resulta muy agradable y además tiene unos labios que invitan.
Fuma: no lo sé; no parece para nada porque no olía ni ella ni el lugar.
Francés: no se lo pedí.
Forniqueo: tampoco se lo pedí aunque me molaría.
Griego: ídem.
Lo mejor: saber estar y excelente adaptación a la marcha y a lo que uno va pidiendo. También destacaría la sensación de confianza y de cero prisas (aunque estuve una hora exacta)
Lo peor: no tengo queja alguna.
¿Repetir? Sin duda.
¿Recomendable? Sí.
Valoración global de la experiencia: 9
Relato:
Contacto con ella el lunes a mediodía vía wass y me responde con bastante rapidez y agilidad en la comunicación. Habiendo leído las experiencias de este hilo, voy directo al grano para pedirle una hora de fisting. Mensajeándonos me ofrece también masaje. Quedo con ella al día siguiente a las 12:00 del mediodía y me pide confirmar a las 10:45 y que me dará la dirección entonces. Al día siguiente confirmo puntual y me dice que me dará el piso cuando llegue. Llego puntual, me dal el piso y subo, cruzándome con un par de matrimonios mayores, a los que saludo con normalidad y contestan educados y sin mosqueos raros.
Ya por fin me abre la puerta Julia, nos saludamos y me siento cómodo desde el principio. Para romper un poco el hielo saludo también al gato y hablamos un poco de mascotas y tal. Me pasa a la habitación, la pone a calentar con el aire acondicionado y me ofrece una cerveza, agua… le pido agua, que trae en botellita precintada. Me ofrece ducharme, pero le digo que vengo recién duchado y preparado de casa, cosa que acepta (me había presentado allí bien vestido y aseado) y me dice que puedo ir colgando la ropa. Mientras tanto va a por la bebida y trae aceite que compruebo después que ha calentado un poco. Sábana deshechable sobre la colcha y masaje de espaldas, que se le da muy bien, la verdad. Charlamos acerca de su formación como masajista y le animo que amplíe formación, porque realmente sabe lo que hace, con algunas técnicas de fisio bastante atrevidas y que me comenta que ha aprendido en varios cursos; yo le animo a que continúe su formación con los masajes pero me comenta que el abundante lenguaje técnico no se le da nada bien por ser un vocabulario muy complicado para ella… sigue el masaje y yo ya me siento en la gloria, perdiendo o noción del tiempo en una extraña sensación de detención de éste y de cero prisas, o sea que me empiezo a relajar de verdad. Una buena ración de cuello, espalda y bajando al trasero pero sin tocar partes íntimas. El aceite caliente me mola mucho cada vez que añade un poco; yo diría que tal vez es aceite de almendras, que huele poco o casi nada. “es un aceite especial de masajes que compro en el sitio donde aprendo masajes”.
Tras un buen rato me dice que me dé la vuelta y ahí empiezan las caricias al soldadito a la vez que unos pases por el ojal. Enseguida se nota que tiene un huevo de experiencia, va calentando más y más hasta que se pone un guante de nitrilo de esos azules y empieza el masaje prostático, empleando el mismo aceite. Deslizar, desliza, pero no tanto como algún lubricante al agua; me dice que no le gustan porque se secan muy rápido y tal. Aunque yo en la
próxima visita llevaré guantes más suaves (de esos blanco translúcido y llevaré lubricante al agua). De todas todas la cosa continúa fenomenal, muy progresiva y con muy buen control de los tiempos. (antes del masaje me había preguntado si yo tenía experiencia con el fisting y le dije que sí, que bastante). La cosa va en aumento y al poco rato ya está el puño dentro. Buaaaah qué delicia, con caricias a la vez por el cimbrel. Sigo un buen rato con algún cambio de postura y me empiezo a pajear hipnotizado con su mirada hasta reventar de gusto. Ella espera con cuidado al momento de retirar la mano, todo ello con la mayor atención y sin prisas. Se va un momento de la habitación para lavarse en un momento en que la verdad mola quedarse en silencio respirando bien relajado. Al poco rato y cuando ya me voy incorporando me lee el pensamiento y sin decir nada me alcanza el agua… hostias, qué sed tenía. Me ofrece ducha; baño pequeño pero muy limpio, con plato de ducha y toallas en perfecto estado. Charla de despedida, dos besos y para casa con la sensación de haberme quedado como un reloj suizo. Sin duda volveré.