Iniciado por pependon
Necesitaba de un buen masaje terapéutico por una lesión recurrente de espalda y ante la imposibilidad de concertar cita con el fisio y estando muy molesto, me acordé de estas señoritas chinas, donde me sorprendió la calidad del masaje y lo confortable de sus recién estrenadas instalaciones. Después de no responderme a mi petición de cita por whatsapp, decido arriesgarme y presentarme allí directamente, aunque llego bastante tarde, pasadas las 8.30 y no sé si me podrán atender. La puerta está abierta y veo que la recepcionista es otra mujer china, también probablemente en los 50 y muy amable, pero nada atractiva. Me dice de esperar 5 minutos y al rato aparece la china joven que me atendió muy satisfactoriamente la primera vez que estuve allí.
Me invita a pasar a la misma sala, confortable y calentita que ya conocía de mi anterior visita, pero veo que ella va vestida con la chaqueta de calle, como si ya hubiera acabado su jornada laboral y mi instinto me dice de cambiar de masajista. Ella no entiende, pero la recepcionista me dice que sin problema, ya que justo en ese momento sale una masajista de otra sala que acaba de terminar un masaje y que me parece conocer del salón de masaje de la calle Pensamiento.
Paso a la otra sala y cuando me estoy desnudando, estoy muy contento de haberla reencontrado y se lo hago saber, que la conozco de la calle Pensamiento y que muy bien, pero ella insiste en que no puede ser ella, que antes sólo en Usera, Atocha y Bilbao. Yo insisto, porque estoy seguro que es ella, la masajista guapa y maciza que se pasó 5 minutos atendiendo el whatsapp en mitad de un masaje muy satisfactorio y estoy a punto de sacar el Libro Rojo de Mao para que me jure sobre él que no va a usar el móvil esta vez.
Entiende y habla bastante bien español, por lo que puedo indicarle que para el masaje se centre en la zona lesionada y también en los glúteos y en las piernas. Ella rápidamente identifica dónde estoy mal y el masaje es digno de un fisio, fuerte y efectivo, también doloroso a ratos; esta mujer tiene unas manos de hierro, y alterna presiones fuertes y localizadas con movimientos de rodillo con su antebrazo para calentar y calmar la zona. Al cabo de un largo rato me empiezo a encontrar mejor, ya que llegué muy dolorido, y estoy disfrutando del masaje. Escucho un ruidito insistente como de teclado y compruebo que está escribiendo algo en el móvil, lo que unido a la calidad del masaje me reafirma en que es la masajista de Pensamiento. No digo nada, ya que es discreta en el uso del móvil y en ningún momento interrumpe el masaje, además de que a la hora que es, pienso que puede estar comunicando que se va a retrasar y sería desagradecido por mi parte enfadarme con ella por algo tan nimio, habiendo sido ella tan amable de atenderme a esta hora y nada más terminar otro masaje. Sigue con su excelente masaje y finalmente me pide darme la vuelta. Estoy muy relajado porque se me ha reducido el dolor, tanto que me tapo los ojos y casi me duermo, ya que el masaje en mi pecho y piernas está siendo muy relajante, suave y delicado, todo lo contrario que en mi lesionada espalda. Al cabo de unos minutos me pregunta si deseo final feliz, señalando a mi miniyo, y le digo que estoy muy relajado y no sé si podré realmente, pero ella es tan guapa y sonriente que sería absurdo negarme. Son 10€ y ella desnuda y tocando 60€, pero no estoy yo para tanta fiesta, por lo que declino. El final feliz es excelente pausado, sin prisa consiguiendo contra todo pronóstico que yo alcancé una magnífica erección y terminé como un toro. Pago y acabo con una ducha prolongada en una ducha espaciosa y calentita para quitarme el aceite.
Me despide muy sonriente y me voy más feliz que una perdiz y prometiendo no volver al fisio.
Perdón por el tostón y espero que os sirva de ayuda mi comentario.
|