Iniciado por Kalimakis
Nombre: Lisa.
Teléfonos: Los que vienen en el título del hilo.
Nacionalidad: China.
Edad: Treintañera.
Físico: Es una chica de estatura media (1,65) con el típico cuerpo de china. Las tetas son tirando a pequeñas y de cara es muy normalita. Tiene algo de pelo en el chichi y el cuerpo no está tonificado. El culo es algo respingón.
Con tatuajes: No.
Con piercings: No.
Higiene: Bien.
Duración, precio y lugar del servicio: Una hora por 80 euros (30 del masaje más 50 de propina, si hubiera sido "a pelo" habría pagado 20 euros más) en el local (un bajo) de Hilarión Eslava.
Ofrece ducha: No (toallitas y papel higiénico).
Da besos: Sí, picos.
Hace francés: Sí, hasta el final (y te puedes correr en su cara).
Hace griego: Sí, le entra sin problemas.
Implicación en el servicio: Mucha, estaba desatada (creo que acabó con agujetas).
Tiempo de la experiencia: Hace unos días.
Lo mejor: Lo guarra que es.
Lo peor: Nada en particular (por decir algo, que la cabina es estrecha para follsr y que hay que andarse con mucho sigilo).
Ganas de repetir: Sí.
Estaba de paso por la zona cuando decido darme un homenaje. Llamo al timbre y me abre la que luego se presenta como Lisa. El hecho de verla con un vestidito vaporoso (y no como otras, que parecen vendedoras de enciclopedias) ya hacía presagiar un servicio más que interesante.
Paso a una de las cabinas de masaje, le pago y me voy desvistiendo. Ella pone una tira de papel sobre la camilla y me tumbo. El masaje no estuvo mal (presionaba sobre las cervicales, las lumbares y los gemelos) sin llegar a ser profesional pero lo mejor vino después.
Ya en los instantes finales del masaje empezó a haber momentos donde solo se dedicaba a masajearme la entrepierna. Paseos constantes por los huevos y la polla que me ponían cardiaco (yo aprovechaba para meterle mano por debajo del vestido y no se apartaba). La erección me dificultaba ya estar boca abajo. Ella lo notó y me pidió darme la vuelta.
Me dice "¿tú, qué?" Y yo le respondo: "follar". Niega enérgicamente con la cabeza y yo empiezo a ofrecerle pasta. En cuanto le enseño un billete de 50 euros, me dice "vale", lo coge y se desnuda.
Me levanto de la camilla y comenzamos a besarnos. Se tumba a lo ancho de la camilla y se la meto. A la vez que se la meto le intento meter un dedo en el culo. Se retuerce un poco pero sonríe.
Se la saco, se baja de la camilla, la aparta un poco y se pone a cuatro patas recostada en un lado de la camilla. Se la meto primero por el coño para luego petarle el culo mientras le daba también algunos azotes (a ratos ella también aprovechaba para masturbarse).
Para terminar se puso de rodillas y me empezó a dar palmadas en los huevos mientras yo me pajeaba. Le pedí pringarle la cara y no puso pegas (eso sí, se recogió el pelo). Le acabé "pintando" las mejillas, la barbilla y la frente.
La ayudo a levantarse porque le temblaban las piernas. Me quedé solo en la cabina mientras ella fue, todavía cojeando, a otra habitación a limpiarse (de camino iba diciendo "hostia, hostia, hostia"). Ya de vuelta, los dos vestidos, me pregunta si me dedico al porno porque, según ella y en un español bastante bueno, la he "follado muy fuerte". Le digo que no trabajo en el porno y que, si en algún momento del servicio la he molestado, le pido disculpas. Me dice que no ha habido ningún problema, que le ha gustado mucho y que espera que vuelva. Nos despedimos y ¡a otra cosa, mariposa!
PD: Me pidió que, si volvía y ella no estaba, no le contara nada de esto a ninguna de sus compañeras. Teme que se chiven a la jefa (otra china), que les tiene terminantemente prohibido follar en el local.
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