En mi búsqueda poco fructífera de una mujer madura española en Madrid capital (para no tener que hacer 15 o 20 kilómetros cada vez que quiera quedar) que haga garganta profunda/facefucking o que sea buena felatriz en general, quedé con esta chica hace unos meses.
A mi me citó en una institución psiquiátrica que hay cerca de Menéndez Pelayo. Efectivamente habla lento y raro, tiene una risa igualmente lenta, rara, y mecánica, y como digo, me citó en una institución de salud mental. Lo que comentan algunos más arriba yo lo describiría como si estuviera lobotomizada.
Es una chica bastante alta, cerca de 1,80, en las fotos de los anuncios se la ve perfectamente. Cuando yo estuve con ella tenía una gran cicatriz en el hombro derecho por una operación. Debió ser una chica guapísima en su momento, pero se nota que ha llevado una vida complicada, está castigada por las circunstancias, y aunque no está mal hay que ser conscientes de lo que vamos a encontrar. Yo lo imaginé desde el primer mensaje, y las fotos del anuncio eran fieles a la realidad.
Fui exclusivamente para facefucking hasta el final. Me aclaró que no traga, pero lo recibe en la boca. Fueron 40 euros.
No fue nada discreto. Bajó ella a recibirme al hall del centro, y fingimos que era una visita de un amigo. Subimos a su habitación. Todo igual que en cualquier hospital, pasillo con habitaciones de pacientes, e.t.c. La suya estaba recogida, todo con ese olor característico de limpieza.
Estaba como recién duchada. Da besos, bastante bien en general. Luego pasamos a la mamada. Lo mejor es que su garganta no tiene fondo. Yo no soy Rocco, pero jamás había follado una boca que no tenga fondo,
prácticamente sin arcadas, y recibiendo sin ningún tipo de problema. Aguanté todo lo que pude, me corrí en su boca, lo escupió ahí mismo en el suelo, y ya está. Recogimos, me vestí, y le dije que bajaba yo solo, que no se preocupara. Estaría algo más de media hora en total.
No he repetido, pero en un momento dado podría ser (no volvería a la institución o centro similar) Me dijo que tenía casa por la zona de Sainz de Baranda.
Una experiencia muy extraña, pero predecible. Ella es buena tía, independientemente de que tenga sus problemas. Sin duda no para todo el mundo, pero bueno.
Saludos, y espero no haber sido muy chapas.