Hola a todos
La calle sigue de obras, un domingo cualquiera de otoño. Llego sobre las 20:00 y me encuentro la la señora autobautizada Lucía en la puerta, no me apetece nada de nada pero por irme más ligero a mis labores decido pasar con ella. Me insiste por la hora, ni de coña. Ya dentro (lo de la higiene en este sitio la verdad es que está llegando ya a un límite que sobrepasa la aceptable sordidez...) le dura la simpatía poco. Unos minutos boca abajo de pasamanos y me doy la vuelta. Me pide 20€ por follar, me niego y ella sola baja a 10€. Acepto no sé por qué y lo intento, creedme que tenía ganas pero la verdad es que me fue imposible darle mucho, incluso me quité el condón e intenté unos empujones a pelo pero qué va, esta señora no me pone nada de nada. Al final, no logró que me corriera ni sacudiéndomela con aceite. Además no hacía más que refunfuñar porque decía que le salpicaba la ropa... pues nada me visto y me voy peor de lo que he entrado, y más pobre aún.
Según salgo me cruzo con una mujer más joven, le pregunto a la Sra. por ella y me dice que se llama Mariposa. Sintiendo que no me apetecía irme sin descargar, ni corto ni perezoso fui al cajero y volví.
Me tocó esperar un rato, me di una vuelta y al volver me estaba esperando. Entramos y tras un nuevo pasamanos de dos minutos empieza ella con la sacudida mientras pregunta si masaje ahí. Le saco la tetas pero del ombligo hacía abajo nada porque tenía la regla, en teoría. Le insisto un par de veces para follar ya que tenía la polla horrorizada de dónde la había metido antes pero no coló, me emplazó para el
próximo día. Mientras le chupaba un pezon me acerqué a su cuello y para mi desgracia abrió la boca en ese momento y mamma mía, emanaba un olor acorde al garito. Escaldado me tumbe y dejé que me la meneara hasta correrme y adiós.
En mi opinión, lo desagradable del sitio empieza a superar al morbo de la sordidez. Y si sigue así incluso superará el precio que tiene.
Pues nada, ahí queda mi experiencia.
Saludos.