Nombre: Pilar
Edad: Cuarenta y muchos creo, no soy muy bueno con las edades.
Nacionalidad: Española (canaria)
Altura: 1,60m
Medias: No sé, tiene algo de tripilla, buen culete y buenos pechos (100?).
Pelo: Moreno, largo y recogido.
Zona: Villaverde
Dirección: Que os la de ella.
Fecha de la experiencia: Ayer.
Implicación: Buena.
Besos: No lo sé, ni lo intenté, ni pregunté.
Servicio contratado: Masaje Tántrico de una hora por 40€ (pero estuve casi dos, ni mira reloj ni nada).
Detalles del lugar:
Piso en una zona de fácil aparcamiento.
Finca privada sin portero y poca gente.
Todo muy limpio. Ducha antes y después y toallas incluídas.
Detalles de la experiencia:
Después de leer aquí y allá opiniones de una u otra masajista me decidí por visitar a Pilar. Estaba por la zona y la llamé. Me lo cogió a la primera y me dio cita para una hora después. Hablamos de los masajes que hacía, tiempo, precio... me quedé con el tántrico de una hora (luego estuve casi dos horas) y me fuí para allá.
Al llegar me recibe con una bata corta, un par de besos, ducha y las cosas claras, nada de sexo, ni francés,... que por lo que se ve hay muchos que se equivocan. Yo lo tengo claro, iba a un masaje, nada más. Si buscas otra cosa es cuestión de ir a otras masajistas que ofrezcan otro tipo de servicios.
La pagué antes a petición mía y al lío.
Primera parte del masaje en camilla, boca abajo primero, boca arriba después. El masaje lo da en lencería, muy relajante, no me pareció un pasamanos sin más y creo que usa la cantidad justa de aceite. Esta parte no es nada erótica pero de vez en cuando roza las testítulos y va subiendo la excitacion.
Después pasamos a la cama donde coloca unas toallas para que te tumbes, esta vez sólo boca arriba y ella se sitúa desnuda entre tus piernas. No la pregunté si podía tocarla, la
próxima vez, pero en esa postura es difícil, nada más puedes contemplar sus grandes pechos.
Comienza un masaje de pene que te pone a mil pero ella te controla para que no te vayas antes de tiempo, perfecto, sabe muy bien lo que hace y va subiendo poco a poco la intensidad y ritmo hasta que tres cuartos de hora después estallas, sí señores, 45 minutos empalmado y excitado. El final no sé como describirlo... magnífico.
La valoración en general que le doy es de 8 de 10, me faltó poder acariciarla un poco para un 10, pero como digo no pregunté así que fue cosa mía.
Respecto a que da conversación, sí, es cierto, habla, pero por lo que aprecié en mi caso es sólo para comprobar lo que te gusta y para cortarte el rollo si ve que te vas a ir muy pronto. Merece la pena probarlo.
Ah! y respecto al gato... pues ¿qué gato? ¿uno que parece un cojín? lo digo porque el animal ni se movió, ni hizo ruido alguno, ni molestó de ninguna manera. Vamos, sólo me di cuenta de que había gato al entrar y al salir porque lo miré. A mí no me molestó en absoluto su presencia.
La recomendaría: Sí.
Repetiría: Sin duda, lo haré en cuanto pueda, que espero que sea en breve.
Por cierto, si alguien puede darme su email le estaría agradecido, me viene mejor que usar el teléfono para concretra cita.