Valeria, juega en otra liga
Nombre de guerra: Valeria
Nacionalidad: española.
Forma de contacto: whatsapp, atienden rápido.
Web profesional: no tiene.
Fecha aproximada: hace muy poco.
Lugar: calle marqués de Viana.
Higiene: total, se notaba que estaba recién duchada.
Precio: 80 la hora con francés natural.
Edad: 18 reales, seguro.
Cara: GUAPÍSIMA como llevo años sin ver otra. Dos ojazos verdes hipnóticos. Lo mejor.
Pelo: muy largo, le llega por la cintura, rubia.
Cuerpo: delgada, todo muy proporcionado .
Pecho: natural, tamaño medio propio de sus 18 años bien puesto. Delicioso para lamer.
Culo: muy rico.
Altura: 1,63-1,65 debe medir
Piercings y tatuajes: no vi ninguno.
Defectos corporales: ¿Defectos? Jajaja...
Actitud: muy tímida pero agradable. Le faltan tablas, y por mí, que no las coja
Conversación: cortadita, contesta y sigue la conversación, pero es poco habladora, quizás por ser novata.
Besos: los da y la verdad es que no lo suelo hacer, pero es tan guapa que no me pude resistir... Muy bien.
Fuma: no.
Forniqueo: no lo pregunté porque me daba cosa, pero me quedé con las ganas
Griego: tampoco lo pregunté.
Lo mejor: la cara, los ojos... Todo. Ya he dicho, juega en otra liga.
Lo peor: le falta experiencia en el masaje. Pero en cuanto la coja, esta chica va a ser la bomba.
¿Repetir? Seguro, y en breve.
¿Recomendable? Totalmente.
Valoración global de la experiencia: 9.
Relato de la experiencia:
Después de dos buenas experiencias en este piso, escribí para ver si podía quedar con Raquel o con Ana, de las que he leído muy buenas experiencias. Raquel ese día no estaba y Ana tenía todo reservado, así que la propia Ana, con la que hablé por WhatsApp, me dijo que se acababa de incorporar una chica nueva, canaria, llamada Valeria, de 18 años. Le pedí fotos y me pareció que estaba bien, así que dije, adelante, por qué no probar. Revisé antes este foro y vi que no había experiencias con ella, pero Ana me insistió en que era espectacular, y lo de los 18 años pues me mola, la verdad. Cuando me abrió la puerta en ropa interior, flipé... Una rubia de ojos verdes guapísima, con un cuerpazo tremendo, y una sonrisa tímida que le da aún más encanto...
Me di una ducha apresurada porque no quería perder ni un minuto, aunque como se ha dicho varias veces, en este piso lo habitual es que te den hora y cuarto sin meterte prisa, lo cual es de agradecer. Pero el que no tenía el tiempo justo esta vez era yo. El piso estaba correcto, la habitación con una temperatura adecuada, la toalla limpia... Sin quejas en ese sentido. No es un centro de masajes ni parece que lo pretenda, sino más bien un piso de estudiantes o amigas que se han juntado y hacen esto en sus ratos libres.
Llegados al tatami, se desnuda desde el principio y sigo flipando... No me podía creer que esa diosa estuviera conmigo y me fuera a dar el masaje.
Me tumbo y empieza el masaje. Me cuenta que hizo un grado de enfermería y que en septiembre quiere empezar la carrera en la universidad. Conversación agradable, pero corta, porque decidí callarme y disfrutar pensando en su cuerpo. El masaje es algo flojo para mi gusto, me gusta con más presión, pero no se puede tener todo en la vida...
Voy al grano. Debían haber pasado como 45 minutos cuando me dijo que me diera la vuelta, se había frotado ligeramente conmigo y ya estaba medio empalmado, pero solo medio... Y fue darme la vuelta y ver esa carita preciosa de niña de 18 años, que se me puso dura del tirón. La agarré del cuello y me la llevé hacia mí para darle unos buenos morreos porque era un pecado no hacerlo. De verdad, creo que nunca en este tema de masajes he visto una cara así de guapa. Después de ese intercambio de besos al que reaccionó con aparente gusto, le dije que me la comiera directamente mientras yo le metía los dedos en su chochito que noté bastante mojado. Le toqué las tetas, el culo, el chochito... Todo delicioso. Me la estuvo comiendo y alternando con la mano como 15 minutos hasta que no pude más, le avisé cuando iba a descargar, apartó la boca y siguió con la mano, y le dejé toda la leche en ella...
Me miró sonriendo, me limpió y seguimos hablando ya no sé de qué porque estaba obsesionado mirando lo guapa que es. Me metí de nuevo en la ducha y cuando me fui había pasado hora y diez, insisto, el que tenía prisa era yo, y aun así, me pasé de la hora.
A la chica se la nota muy novata, es como cualquier niña guapa que te encuentras por ahí haciendo un botellón y dices "si me la pudiera follar...". A mí desde luego me va a tener ahí de fijo. Y tengo pendientes a Ana, Raquel y Noelia, de las que se ha hablado muy bien, pero es que Valeria, la rubia tímida de ojos verdes, va a tener ya un hueco para mí durante el tiempo que dure en esto...
|