Buenas a todos.
Lo primero, pedir disculpas porque sé que aquí hay gente que aporta muchísimo y yo soy de esos desgraciados que leen más de lo que escriben. No lo voy a negar: muchas veces es por pura pereza. Aun así, cuando una experiencia me parece especialmente recomendable, o justo lo contrario, creo que merece la pena contarla.
Normalmente solo me animo a escribir cuando la experiencia ha sido muy buena o muy mala. El problema es que muchas de las malas experiencias que he tenido han sido con chicas que, misteriosamente, poco después dejaron de trabajar en la casa donde las conocí. Al final, si ya no están en el mercado o no sé dónde encontrarlas, tampoco veía demasiado sentido a escribir una reseña que quizá ya no iba a servir de mucho.
El caso es que hoy vengo a contaros una experiencia que llevaba años queriendo vivir: visitar un FKK en Alemania. Para mí era una especie de meta pendiente desde que empecé a investigar países y formatos distintos dentro de este mundo. La idea de un club lleno de mujeres desnudas, moviéndose libremente por las instalaciones, con piscina, jardín, comida, bebida y la posibilidad de elegir con calma, siempre me llamó muchísimo la atención.
Todo esto venía además alimentado por vídeos antiguos de cámara oculta del propio club, que imagino que serán de 2016-2018 o por ahí. No dejo enlaces pero os recomiendo que busqueis algo asi como fkk oase hidden camera y hay resultados de paginas que tienen los videos en cuestion. No dejo el enlace por si no se puede o lo que sea.
Esos vídeos ayudan a hacerse una idea del sitio, aunque también pueden crear expectativas algo infladas. Yo fui al FKK Oase, no necesariamente porque crea que sea el mejor, sino porque era el que tenía más mitificado. Incluso estando en Frankfurt, por lo que había leído, quizá Sharks podía parecer mejor opción, pero yo quería meterme dentro de esa “película” que tantas veces había visto.
Llegada y precios
Lo normal es aterrizar en Frankfurt y desde ahí moverse. El club está bastante retirado del centro. Podéis pillar taxi directo, aunque no sé si los 50 € que he leído por ahí son realistas; también podéis ir en tren hasta una estación cercana y desde ahí taxi, que seguramente es la opción más sensata.
Yo hice la opción rata: ir andando desde la estación para ahorrar unos euros e invertirlos dentro. Fueron unos 50 minutos andando, con sol fuerte y no en las mejores condiciones. Se puede hacer, pero no lo recomiendo demasiado.
Fui un sábado. Llegué sobre las 12:00, aunque el club abre a las 11:00. Si entras antes de las 16:00, pagas 50 €. Si entras después, creo que son 69 €. Con la entrada tienes derecho a estar todo el día dentro.
Al entrar te cambias, te dan albornoz, toalla y chanclas, y ya puedes moverte libremente por todo el local. La bebida sin alcohol y la comida están incluidas. Yo, si no me tomé 45 Coca-Colas, no me tomé ninguna, además de agua y comida hasta reventar.
Instalaciones y ambiente
Las instalaciones están muy bien. En persona impresiona más que en vídeo porque todo está muy cuidado, limpio y con bastante sensación de lujo. Es verdad que quizá es algo más pequeño de lo que aparenta en los vídeos, pero en general está muy bien montado.
La zona fuerte para mí es la piscina/jardín, sobre todo en horas de sol. Ahí están las tumbonas, la comida, la barbacoa y bastante movimiento de chicas entrando y saliendo. Casi cualquier sitio del club acaba siendo estratégico para ver pasar chicas.
Mi primera sensación al entrar no fue perfecta, porque había pocas chicas, quizá unas 10 al principio. Además escuché a dos chicas bastante guapas hacer un comentario sobre mí, como que era muy joven o muy pequeño. Es verdad que aparento menos edad y soy de complexión delgada, pero ese tipo de comentario ya hizo que no me fiara mucho de ellas.
Consejo importante: no os lancéis a la primera que os guste. Al principio, sobre todo si sois nuevos, es fácil calentarse, ver una chica muy guapa y querer gastar el dinero enseguida. Muchas se acercan, se sientan contigo, te tocan o hacen que las toques para convencerte. No son tontas y saben detectar al recién llegado.
Mi consejo es decir educadamente que acabas de llegar, que estás cansado del viaje, que quieres beber algo o comer primero. Cuando ven que estás tranquilo y que no entras al primer anzuelo, te dejan más espacio. Luego ya tomas tú la iniciativa.
Yo soy bastante tímido, seguramente por eso también acabo gastando dinero en este tipo de servicios, pero esta vez quería ir con cabeza. Tenía claro que no quería llevarme un chasco, así que intenté preguntar antes qué incluía cada servicio, cuánto duraba y dejar las cosas claras antes de subir.
Hablando con un alemán habitual del sitio, me comentó que Oase le gustaba porque era tranquilo, sin mal ambiente y con buen servicio. También me dijo que hace unos años los servicios de media hora eran 50 €, pero que ahora el estándar mínimo está en 100 €. Sobre Sharks me dijo que quizá había más chicas y más bellezas, incluso muchas más, pero que allí las mejores suelen pedir ya 150 € por media hora. Así que cada uno que valore su bolsillo.
Sobre horarios y cantidad de chicas
Creo que lo ideal es llegar poco antes de las 16:00 para pagar la tarifa reducida y quedarse hasta la noche. A partir de las 16:00 empieza a entrar más movimiento, y el pico yo diría que fue sobre las 21:00-22:00.
En el mejor momento calculo que habría unas 40 chicas. Me esperaba quizá alguna más, siendo sábado y finales de junio, pero también es verdad que cuando estás en un sitio donde solo ves mujeres desnudas, guapas y de aquí para allá, siempre te parece poco.
Como anécdota, en la zona de piscina vi una escena que me dejó bastante sorprendido: una chica haciéndole una mamada a un cliente allí mismo, en el borde de la piscina, bastante a la vista. Yo pensaba que ese tipo de servicios se hacían más bien en la zona del cine/bar, que está algo apartaday algo escondida ( en realidad no está nada escondida) pero aquello fue bastante directo. No es algo que uno espere ver tan claramente nada más estar allí, y desde luego sube bastante el ambiente.
Primera chica
Nombre de guerra: no lo recuerdo
Nacionalidad: búlgara
Precio: 100 € media hora
Edad: 38 años, me lo dijo ella. Muy creíble y muy bien llevados.
Cara: guapa. Tenía los labios algo retocados o muy voluminosos, cosa que normalmente no me gusta, pero a ella no le quedaban mal.
Pelo: rubio, liso, largo y suelto.
Cuerpo: muy bien conservado. Buen pecho, operado pero con cierta naturalidad, y muy buen tacto.
Pecho: operado, bonito y bastante natural dentro de lo que cabe.
Culo: bueno, acorde al cuerpo.
Actitud: muy buena.
Conversación: bastante. Hablaba italiano, y parece que muchas chicas y parte del personal se manejan en ese idioma. Para quienes somos españoles o hablamos español/castellano, puede ayudar bastante, porque se entiende mejor que con otros idiomas.
Besos: ofrecía besos, pero fueron más bien piquitos o besos sin lengua. Fue el punto más flojo.
Fuma: no lo sé.
Francés: muy bueno. Probablemente de los mejores que me han hecho. No recuerdo con seguridad si fue con o sin condón, pero en cualquier caso fue muy bueno.
Servicio: muy bueno y bastante completo. Antes de subir le pregunté qué incluía y le dejé claro que me interesaban los besos, el 69 y poder darle oral a ella. Me dijo que sí, y luego cumplió. Al principio me notó nervioso y me dijo que me tranquilizara, cosa que agradecí. Empezamos con besos suaves, caricias y 69. En esa parte estuvo muy implicada y el francés fue espectacular. Después pasamos al sexo: primero ella encima, luego a cuatro patas y terminamos en misionero. En un momento los nervios me jugaron una mala pasada y no estaba al 100%, pero ella no puso mala cara y se encargó de recuperar la situación con paciencia y buena actitud. En general fue activa, atenta y se preocupó de que yo estuviera cómodo y disfrutando.
Griego: no.
Lo mejor: la actitud. La elegí precisamente porque me dio buenas vibras hablando un par de horas antes con ella, y acerté.
Lo peor: los besos, que fueron menos intensos de lo que me habría gustado.
¿Repetiría?: sí.
¿Recomendable?: sí, totalmente. Una pena no recordar el nombre.
Valoración global: 8/10.
Segunda chica
Después del primer asalto seguí relajándome, comiendo, bebiendo y esperando a que entraran más chicas. Ya llevaba un rato viendo a una chica que me parecía espectacular, probablemente la más bonita del club y de las más bonitas que he visto en mi vida.
No salía tanto a la piscina como otras, parecía moverse más por la zona de barra/discoteca. Esa zona, por cierto, me decepcionó un poco porque esperaba algo más de show, bailes o un ambiente más trabajado por parte de las chicas. En realidad simplemente se mueven, miran, hablan contigo si te acercas y poco más.
Con esta chica decidí ir más directo. Le pregunté tarifa y qué incluía. Me dijo 100 € por media hora con lo básico: francés, sexo en distintas posiciones y besos sin lengua. Yo le dije que para mí eran importantes los besos, el 69 y poder darle oral a ella. Me dijo que eso era “experiencia novia” y que eran 50 € extra. Total: 150 €.
Aquí no seguí del todo mi propio consejo de pensar con la cabeza, porque acepté. Pero también os digo que físicamente era una barbaridad.
Nombre de guerra: Tati, Tani, Tina o algo parecido. Lo siento, soy malísimo para los nombres.
Nacionalidad: rumana
Precio: 150 € en total: 100 € tarifa normal + 50 € extra por experiencia novia.
Edad: 26 años, totalmente creíble. Si me dice 23 también me lo creo.
Cara: un ángel. Muy guapa, con ojos azules tirando a grises. Se parece a una actriz porno en la cara que si encuentro y me deja editar el post os pondré el nombre.
Pelo: negro, ligeramente rizado.
Cuerpo: espectacular. Sin exagerar, uno de los cuerpos más bonitos que he visto. Piel perfecta, sin grasa ni celulitis, muy femenina y muy cuidada.
Parecido: una versión muy mejorada de la actriz Renee Rose. Poco parecido en el cuerpo pero se da un aire en la cara y la mirada.
Pecho: pequeño, natural, tamaño perfecto para mi gusto.
Culo: firme, grande y precioso. Cuando la veía caminar se me caía la baba.
Actitud: buena.
Conversación: poca, más que nada por idioma. Con la anterior pude tirar de italiano, con esta era casi todo en inglés, así que preferí hablar menos y pasar a la acción.
Besos: aquí me decepcionó un poco. Había pagado extra por algo más tipo novia, pero los besos no fueron tan intensos ni con tanta lengua como esperaba.
Fuma: no.
Francés: bueno, aunque no al nivel de la primera chica.
Servicio: muy bueno en general, sobre todo por el físico tremendo de la chica y por lo mucho que me atraía. Al llegar a la habitación, lo primero fue disfrutar de su cuerpo: besos, caricias, pecho y culo. Después ella empezó con francés, que estuvo bien, aunque no al nivel de la primera chica. Como habíamos pactado el extra de experiencia novia, le pedí pasar al 69 y ahí la cosa subió bastante, porque pude hacer lo que más ganas tenía con ella. Después se puso encima de mí; le pedí que fuera despacio porque no quería terminar demasiado rápido, y lo hizo bastante bien. Luego la puse a cuatro patas, que era una de las posturas que más ganas tenía con ese cuerpo y ese culo, y después pasamos a misionero. En misionero volví a dedicarme un rato a ella antes de terminar. También le había dejado claro antes de empezar que quería los 30 minutos completos, miré el reloj al entrar, y en ese sentido cumplió el tiempo acordado. El servicio fue bueno, aunque los besos no estuvieron al nivel que esperaba por haber pagado el extra.
Griego: no.
Lo mejor: el físico. Cara de ángel y cuerpo
prácticamente perfecto.
Lo peor: los besos, que para haber pagado extra me dejaron algo frío.
¿Repetiría?: sí, todos los días si el bolsillo lo permitiera.
¿Recomendable?: sí, 100%.
Valoración global: 9/10.
Habitaciones
No lo había comentado antes, pero las habitaciones me gustaron mucho. Son pequeñas,
prácticamente con una cama tipo futón elevada, pero están llenas de espejos por todas partes. No queda casi ningún ángulo sin espejo, y eso le da mucho juego a la experiencia.
La única pega es que hacía algo de calor, porque solo había ventilador, pero visualmente la habitación está muy bien pensada.
Después de la segunda experiencia
Después de la segunda chica, mi bolsillo todavía podía haber dado para algo más, pero tampoco quería forzar la maquinaria. Así que decidí simplemente disfrutar de las instalaciones, los jacuzzis, la comida, la bebida y las vistas.
Y aquí vino otra anécdota curiosa, entre cómica y bastante morbosa. En mitad de la zona del bar, visible
prácticamente desde cualquier ángulo, había un cliente que probablemente tenía la pinta más de pringado de todo el local recibiendo una paja y una mamada por parte de una de las chicas.
La escena era surrealista, pero a la vez había que reconocer que, por muy pringado que pareciera el chaval, más de uno habría querido estar en su sitio. Incluso se acercó otra chica, no exactamente a participar, porque imagino que eso habría sido pagando, pero sí a darle algo más de juego a la situación, echando aceite y animando el momento.
Conclusión
En resumen, creo que Oase no es un sitio para todos los días ni para todos los bolsillos. Entre entrada, transporte y servicios, se va dinero rápido. Tampoco diría que sea una experiencia perfecta ni que todo el mundo tenga que ir sí o sí.
Pero para quienes llevamos tiempo en este mundillo y tenemos curiosidad por los FKK alemanes, sí creo que merece la pena vivirlo al menos una vez. Yo ya me he quitado esa espina. Me habría gustado encontrar más chicas o algo más de movimiento tipo show, pero el sitio está muy cuidado, el ambiente es potente, la experiencia es distinta y, si eliges bien y no te precipitas, puede merecer bastante la pena.