Muy acertado el comentario de Kamateli. Yo estruve con ella como Lili y es una auténtica engañifa que nos viene de las tierras catalanas. Además es una caradura de consideración, porque sabe de antemano que de todo lo que te cuenta por teléfono no va a cumplir nada. No vale nada físicamente, es muy mayor y se escabulle todo el rato y con las más peregrinas excusas de las
prácticas pactadas. Al final como no hace casi sado, todo se queda en una sesión de mal sexo, porque no te motiva ni su físico ni su actitud.