Me encanta. Yo tengo un cajón lleno, cuando ya no huelen se las devuelvo a la propietaria, si sigo sabiendo de ella, o me deshago de ellas si no les tengo mucho apego. La mayoría son regaladas, pero por alguna he pagado a alguna semidesconocida, añade un extra de morbo acojonante. El secreto, como buen catador de estas esencias, es que la chica te atraiga. Para mí no falla, cuando una tía me entra por el ojo a primera vista, me gusta como huele. Luego hay veces que algo chirría un poco, no sabes que es, pero cuando la hueles te das cuenta de que la intuición nunca falla.
|