Hola tropa!! Agrego mi experiencia con Laura ya que estuve a sus deliciosos pies el otro día.
Está por San Chinarrez y si vais en coche se llega fácil y se aparca igual, en la misma puerta, yo lo hice a un paso.
Te recibe en una habitación minúscula (con baño), pero para lo que harás te sobra, a menos que seas un tío grandote y tengas que estar medio metido bajo la mesa del ordenador.
A mi me recibió como aparece en la foto, en directo de cara es agradable y de cuerpo sorprende... tiene dos turgentes sorpresas delante y otra estupenda detrás pero sólo se puede ver al pasar o mientras tienes sus deditos entre los labios. El acceso a todo lo que no sea expresamente lo que oferta está restringido. Una verdadera pena porque podría sacarle mucho más partido a la cosa con muy poquito. Es amable, simpática y con cierto punto de timidez o inseguridad. Las concesiones se limitan al calzado, el color de uñas o tener los pies más o menos aromáticos. En faena le falta vidilla, actividad, creatividad... morbo. Resulta simple y repetitiva de verbo y acción, aunque tiene puntos fugaces cuando te mira a los ojos o los cierra como disfrutando y suelta, fingido o no, algún gemidito.
Sus piececillos talla 36 son de verdad bonitos, apetecibles y agradables. Pulcros y cuidados pero sosos de trato. Suaves no, lo siguiente. Aún más por abajo que por arriba (el truco aparece al final). Te hará una paja maestra para terminar. En eso es algo más hábil pero para ofrecerlos y lucirlos resulta pasiva y simple, lo tiene mecanizado y aún no sabe de su potencial que podría multiplicar por mucho con muy poco. El tiempo muy controlado. De la media hora no se pasa ni un minuto. Cosa lógica y respetable.
Como digo para un rato degustando unos deliciosos pies femeninos, bien. Luego, descorchar y listo. Por ahora eso es todo. Mientras te vistes la charla es igual de agradable y al marcharte deja, en todos los sentidos, buen sabor de boca. Para mi gusto, hoy por hoy, más de media hora se haría aburrido pues no hace concesiones ni enriquece el juego con nada.
Esperemos que, como ella dice, vaya añadiendo cosillas con el tiempo porque apunta maneras y a poco que se aplique y le pille el punto... quizá no como domina al uso sino, más bien, como cómplice de juegos. A mi entender es un diamante sin pulir y según vaya cogiendo seguridad y se atreva, crecerá con estilo propio. Alguien diferente que por carácter, formas y maneras puede hacerse un hueco en un nicho sin competencia real. Sudamérica que tanto oferta y tanto defrauda no será ni de lejos un rival y otras tantas que pretenden algo más no compiten en la misma liga.
Si entre los comensales hay algún creyente, que rece para que crezca y se desarrolle en lugar de quemarse y desaparecer de la escena. Hay que darle margen, ok?
Repetir? Recomendarla? Sin duda. Pero leer bien, no esperéis, hoy por hoy, más de lo que estrictamente ofrece.
Saludos, puteros!
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