Yo estuve con ella hace bastante tiempo. Controla un montón , es buena y me gustó cómo jugó con mis pelotas, me hizo lamerla, me regó... Lo malo es el sitio: casa de vecinos y los de al lado saben que ahí hay lío, así que ponen la tele a toda leche para no oír los juegos o los gritos del sumiso. Y la verdad, el morbo se me fue teniendo que oír un programa de esos espantosos de la tarde. No he vuelto.
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