Ni se te ocurra. Fui con ella como hace un año o así y la experiencia deja mucho que desear... mala higiene (tanto ella como la casa, conté unos 50 colillas por toda su habitación), es sosa, pero a la vez no deja de hablar (te da la chapa como si quisiese demostrar lo mucho que sabe de BDSM). Ah, y le faltan varios dientes de abajo.
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