Para dos polvos con la misma chica necesito al menos una hora, con cuarenta y pico años tardo más en recuperarme (con veinte primaveras era disinto, no lo dudéis). Si embargo, cuando estoy con dos lumis al mismo tiempo, cosa de morbo o yo que sé, consigo correrme dos veces en menos de media hora. Pruebo un coñito,

¡zas!, otro,

¡zas!.