La corriente de este hilo parece haberlo llevado a la deriva. Pero, muy al contrario, se avistan en lontananza sus coordenadas exactas de latitud y altitud: la soledad.
Quizá sea el origen de muchos males, no sólo de los nuestros como marineros en un océano que nos ilusiona y nos engaña cual canto de sirena: ¿quién está más solo: el que sobrevive con una señora al timón de tan aventurada osadía que te lleva a lo políticamante correcto y para lo que nos han educado, o el que duerme solo pero se regocija eventualmente haciendo lo que se sale del mástil mayor?
Yo tengo mis dudas. Como casi siempre.