La historia de la persecución a la prostitución es la historia de la hipocresía, la intolerancia y la crueldad del ser humano.
Desde que el ser humano es tal ha necesitado sexo, esta en nuestra naturaleza biológica, tanto hombres como mujeres. Más acentuada es esta necesidad en los hombres gracias a la testosterona. De esta necesidad surgió espontánea y libremente el intercambio de bienes materiales por digamos 'bienes sexuales'.
Sin embargo nuestra naturaleza al igual que 'sexual' es cruel y competitiva. Por ello este edonismo espontáneo lo quisieron controlar algunos, ya que lo consideraban una actividad que escapa a su control de las masas. Por ello difundieron su ética interesada que todavia hoy en día aturde nuestro pensamiento desde niños.
Por otro lado estan las mujeres vanidosas que, consciente o inconscientemente, desarrollan un rencor hacia clientes y prostitutas como mecanismo de defensa natural
ante una competencia 'desleal...'
En definitiva la misma naturaleza que nos lleva hasta este precioso y placentero acuerdo, lo persigue y vilipendia cruelmente. Contradiciones únicas del ser humano...
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