El clásico ‘come lo que quieras’, también conocido de manera más prosaica por ‘come hasta reventar’, también se puede aplicar al mundo de la prostitución. En este caso el cliente paga 70 € y tiene derecho a ‘consumir’ los servicios de las chicas tantas veces como quiera o su cuerpo tolere.
Esto nos interesa y gusta a todos pero creo que no lo veremos en España.
Se llama ‘Pascha’ y ofrece descuentos a todos los clientes que lleven tatuado el nombre del local en su brazo. Una forma moderna del clásico hombre-anuncio, pero más extrema, por lo perpetuo del asunto y porque de esta manera todo el mundo se entera de lo putero que es el tatuado. Incluso su familia. Pero bueno, a los pocos días del inicio de esta singular acción comercial ya se habían presentado 40 individuos con el tatuaje de marras, por lo que está claro que hay gente para todo.