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Iniciado por Quijoblanco
Complicado encontrar el equilibrio dentro de un maremagnun de bombardeos publicitarios y facilidades de compra con los actuales medios informáticos y electrónicos. Pero peor aún si no tenemos una educación y cultura de compra, si no sabemos diferenciar adicción de ocio o necesidad real, y catastrófico a nivel personal y económico si no disponemos de la liquidez necesaria e invertimos más de lo que ingresamos.
Encontrar el equilibrio y la templanza es la solución, separar adicción de necesidad real o de ocio permisible dentro de tus posibilidades.
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Sí, es complicado.
En mi caso particular aplico la siguiente receta:
1. En primer lugar, el ir de putas no puede, de ninguna manera, interferir en mi agenda semanal de manera perniciosa.
Planifico las visitas con antelación y dejo libre una mañana o una tarde cada dos semanas para darme el premio. Si no puedo visitar a tal o cual profesional porque sus horarios no coinciden con los míos, pues me busco otra.
Concibo el ir de putas como una "recompensa" merecida que me he ganado tras diez o quince días de trabajo y obligaciones, no como un capricho sin más.
2.
Fijo un presupuesto mensual (10% de mis ingresos mensuales, por ejemplo) y no me salgo de ahí ni a punta de pistola. Si tengo que recurrir a maduras o a pisos de precios modestos, pues adelante. Muchas veces, uno sale más satisfecho de citas en las que el precio es moderado que de visitas a jóvenes caras y creídas que trabajan lo justo y de manera mecánica y fría.
Eso sí, dentro de ese presupuesto me permito lo que me da la gana. Busco variedad de mujeres y experiencias, distintos servicios, novedad, algo de comunicación e implicación sexual.
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O como decía Oscar Wilde...
"La mejor manera de librarse de la tentación es caer en ella".