Más que de objetividad podríamos, como ya se ha señalado antes, hablar de sinceridad u honestidad.
A ver, en España de toda la vida lo que priva es hablar mal del
prójimo. Nos encanta y además, si es con razón, nos corremos del gusto. Así que como indica Borja Mari, llama la atención la cantidad de expes maravillosas que hay...
¿Cuál es la razón? Pues ni flowers.
Pero el post de Borja Mari (y alguno más que hay por ahí) debería servir para que entre todos hagamos un foro más honesto y por extensión, más útil.
Porque si esto se llena de paja, nos cansaremos todos e iremos a buscar grano por otras latitudes.