Son todos los políticos una manga de hipócritas que no apuntan a donde deberían, que es al tráfico de blancas. En algunos países hasta comenzó a haber penas a los clientes en lugar de combatir el comercio de personas, que es algo horrible, con tonos esclavistas en pleno siglo XXI. Eso debería estar prohibido. A los que maltratan y esclavizan mujeres les debería caer todo el peso de la ley, nunca a las chicas y a los clientes. Pero la prostitución como profesión liberal e independiente debería ser garantizada y a las meretrices se les debería facilitar todo tipo de ayuda sanitaria, de controles de enfermedades, etc. Y ayudarlas en su profesión del mismo modo que las autoridades ayudan a pequeños y medianos empresarios. Son trabajadoras autónomas y a mucha honra. La clandestinidad solo lleva a que justos (y justas) paguen por pecadores. Y puterío habrá siempre. Y la moralidad capitalista es tan relativa como la explotación del hombre por el hombre que predica este sistema dominante y agónico en el mundo occidental.
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"la sexualidad está al servicio del arte"
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