Lo cierto es que no hay dos veces iguales, ni siquiera con la misma chica.
Por suerte la mayoría de las veces salgo satifecho y pensando que ha estado bien, que ha merecido la pena. Más suerte todavía es cuando salgo eufórico, ha estado requetebien, en siguientes visitas todavía hay cosas que me sorprenden... En estos casos pensar, pensar. Muy poco. Bastante con mantener la concentración para poder estar de pie y andar y, sobre todo, para disimular la cara de gilipollas
Pero también hay veces que salgo pensando que he tirado el dinero.
Otras, suele coicidir con esas experiencias que llaman tipo GFE, salgo con una extraña mezcla de sensación de vacio y satisfacción.
Afortunadamente poquísimas (cardinalidad 1), que he salido destrozado y pensando cosas chungas. Después de haber pasado un rato con una chica que tenía una situación muy lamentable, con sintomas evidentes de necesitar ayuda psicológica por su bajísimo o nulo nivel de autoestima debido a las experiencias vividas... Ella una piltrafa y los puteros que sacan partido más piltrafillas todavía.