La prostitución es un oficio más y totalmente comparable con cualquier otro, pero como trabajo en este país no está regulado y por lo tanto no cotiza, también está exento de impuestos y considerado como ejercicio delictivo, de ahí principalmente las prudencias que se tienen que realizar para evitar conflictos con la ley. Salvando la parte legal, la sensación moral que despierte a cada cual en ella es asunto de cada uno, supongo que hay otros oficios que tampoco son del atractivo de todo el mundo y generan rechazo, como un ejemplo, y no es único, pregunta a cualquier enterrador y verás que tampoco lleva una vida muy admirada por el resto de la comunidad,
Respecto a los vecinos, habrá de todo, pero piensa que tal vez no se trate de que pueda repudiar tu oficio sino que puede no gustarle el tránsito constante de personas al edificio ajenas a él, el cual es propiedad de todos los que allí viven.
Supongo que en tu caso, y me puedes corregir si me estoy equivocando, el oficio de prostituta lo has elegido tú, e imagino del mismo modo que dentro de tus posibilidades, existen alternativas para dedicar tu esfuerzo en un oficio diferente, regulado y socialmente respetado.
No te conozco de nada, pero considero la posibilidad de que si mantienes el oficio de prostituta con todas esas controversias que expones, se deberá a que tenga algún aspecto lo suficientemente positivo como para que compense los negativos, tal vez la compensación económica.
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