Cuando comencé a trabajar de telefonista de chicas, lo hice en un piso del Carmen. En dicho piso, aunque la casera sabía, el vigilante de turno no paraba en enterarse lo que ahí se gestaba pues nunca falta un vecino cotilla.
Luego, las chicas, pasaron a mudarse a un chalet, se había unido otra compañera y solo habían dos habitaciones en el piso y el cotilleo del vigilante.
Otra zona, Canillejas. Ya no era un palomar lleno de vecinos como la anterior sino Un Chalet, un chalet perfecto, sólo un vecino (potencial cotilla) - dijimos - el problema comenzó cuando los vecinos de la comunidad se organizaron por culpa de otro chalet a dos calles que no sólo se dedicaba al puterío sino a estupefacientes. En ese momento, los vecinos pijos se volvieron hostiles... Ya el no trabajar 24x7 no era suficiente, querían que nos fuéramos. En dicho ínterin, estaban mejor organizados y zaaaz ¡Al telediario el Chalet de la otra calle! Todo cliente que seguía por nuestra calle y luego giraba al primer cruce a la izquierda, veía a su izquierda todo aquel circo ¡FUERA PUTAS! ¡Puteros culpables! ¡LAS PUTAS AL LADO! ¡Si me timbras le marco a la policía!, vamos unos carteles que yo cuando los vi me dieron terror, me imaginé a los foreros corriendo despavoridos, Desnudos, sin saber dónde estaba su ropa o con cuál masajista estaba, totalmente cegados por esa adrenalina de ser descubierto de la peor forma, corriendo por las escaleras del chalet y yo tratando de sacarlos por el garaje que conectaba con la calle de atrás, una cosa que de solo imaginarla, me daba dolores de cabeza a diario.
Ante toda esa faena, sabíamos que tarde o temprano, llegaría el día y Llegó, un día cualquiera de verano, cero jaleo,
Diga? -Que sepáis con sois el siguiente por supuesto, me hice la sueca. Un par de meses luego, otro día, abriendo la puerta pues nunca usábamos el telefonillo porque le molestaba al único vecino y ¡Cómo molestarloooo! ¡IMPOSIBLEEEE! Entonces, se acercaba la hora de entrada y bajo a abrir la tan conocida reja y zaaaz, una Sra. Abajo del árbol tratando de cubrirse de ese sol, con las pocas hojas que le quedaban al árbol que me ayudó tanto a que la gente no se equivocara de puerta ¡Qué recuerdos!. Bueno, la Sra. Mosqueada fue con su carpeta y me dijo
Tenéis los días contados!!! Ya tenemos las firmas!!! ufffff.... Me dije, ahora si va en serio la cosa del cosito... ¡POLLITOS EN FUGA!. Eso fue a principio de Octubre 2019 así que hablamos con abogados, casera, policía, militares, economistas, movimos todas nuestras fichas y la verdad, la zona ya se había enlodado, seguir ahí era una bomba de tiempo.
Conseguimos en un pis pas el sitio nuevo, SIN VECINOS, CON PARKING PRIVADO, con una fachada perfecta para dar una explicación si llegase el caso de darla. Pero lo más cumbre de esto no es no tener vecinos, es que la casera quiera trabajar con nosotras 🤣😂🤣😂
Nadie quiere un lupanar en su vecindario y más si hay esposas en él, eso ni pensarlo. Las esposas podremos ser todo lo malo que queráis atribuirnos pero tontas ni un pelo 👌
El
príncipal flagelo que atenta al puterío hoy en día no es el vecino en si, es el vecino que ve el telediario y no masca en marcarle, pues lamentablemente, el amarillismo vende 🙊🙉🙈