El otro día, a la vuelta de vacaciones, leyendo algunos anuncios, me topé con Barbara a la que hace tiempo que no veía, encantadora Venezolana muy cariñosa, y que he visto que hace tiempo no tiene ninguna experiencia escrita por aquí por el foro, (bueno, miento, hay una reciente) no se si hay alguna razón para ello que yo desconozco, o es que ya los foreros han dejado de poner experiencias con Bárbara, pero como no quiero que quede en el olvido esta chica que merece la pena desde cualquier punto de vista, paso a relataros mi última experiencia con ella.
Nombre Bárbara (aunque para mi es Barbarita por lo encantadora y dulce que es)
Teléfono o forma de contacto: El de siempre, no lo ha cambiado: 722494454 también atiendo el whatsapp
Edad: 25 años (aunque no sabría calcular bien y la verdad es que no le he preguntado nunca, pero son los que aparenta)
Nacionalidad: Venezolana
Medidas: sobre 1,60 o 1,65 mas o menos
Pecho: Natural y delicioso, con unos pezones oscuros que se erizan y se ponen como piedras en cuanto la tocas un poquito.
Pelo: Castaño oscuro, aunque a veces se lo aclara.
Zona donde me recibió: Apartamentos de Plaza de España
Precio: 110€ la hora
¿Hace francés?: Sí, muy rico, lento, profundo y sin manos, hasta el final y con minuto de oro, puedes correrte en su boca o donde quieras
¿Hace griego?: No, no le gusta por detrás
¿Besa?: besos abundantes y apasionados, los busca, con lengua y profundos
¿Repetirías? Si, lo he hecho otras veces y lo seguiré haciendo.
Valoración de la Experiencia: Excelente en todo, en el trato, en la implicación..... creo que no se puede pedir mas..
Lo mejor: Su implicación y su simpatía, así como sus pecho que para mi son perfectos, tanto en tamaño como en tacto.
Lo peor: En mi opinión nada, pero para gustos colores
Relato:
Aunque sé que a muchos les parecerá una "palmerada", pero los que conocen a Bárbara, me darán la razón de que no exagero ni un ápice.
Cuando volví a Madrid de mis vacaciones, lo primero que hice fue ponerme en contacto con ella por whatsapp y me contestó enseguida, quedamos en vernos el Sábado por la mañana a primera hora, ya que yo por las tardes no puedo y ella tampoco puede por las mañana, así que cerramos la cita y seguimos hablando, me dijo que ya tenia ganas de verme pues hacia ya tiempo que no me veía, le dije que en eso coincidíamos pues yo también tenia muchas ganas de verla.
Puedo decir, que con el tiempo que la conozco, Bárbara es una chica muy normal, con gustos diversos, con la que puedes hablar con ella de todo, incluido de sexo y que su forma de expresarse es muy natural y transparente, nada forzada y en todo momento me parece estar hablando con una persona a la que conoces de toda la vida.
Al día siguiente compré algunas cosillas que me había confesado que le encantaban, para no ir con las manos vacías y hacer el encuentro un poco más ameno, me puse camino a Plaza de España, y tengo que reconocer que incluso estaba un poco nervioso por el deseo y las ganas que tenia volver a verla…….
Cuando llegué le hice saber que ya estaba por allí, y como era un poco pronto, estuve tomando un café por allí cerca, esperando que me avisara, cosa que hizo al poco rato a través de un mensaje en el que me decía “ya estoy lista”. Me indicó el número de apartamento y me dijo que me dejaba la puerta abierta. Cuando llegué, empujé la puerta, la cerré detrás de mi y enseguida salió a recibirme.
Tengo que decir que cuando cerré la puerta y me encontré frente a ella, el corazón me latía fuerte, antes que en su “sexy” atuendo, me fijé en su dulce rostro y en su peinado que desde la última vez lo notaba distinto…. También me fijé en sus tetas que para mi eran algo más grandes, pero tampoco le di mucha importancia…. También me fijé en su pícara sonrisa, nos dimos un largo y cálido abrazo y enseguida buscó mis besos, creo que es una de las cosas que más me gustan de ella, sus cálidos besos tan apasionados, después de un buen rato besándonos y explorando profundamente nuestras bocas, pasamos al dormitorio, y le entregué los regalitos que le había traído y ella me lo agradeció con unos profundos besos con su juguetona lengua llegando hasta mi campanilla, a los que yo correspondí de la misma manera, aprovechando para deslizar mis manos por su espalda, cinturita y culo que hicieron que me empezara a poner a tono. Me preguntó si me quería duchar, a lo que accedí por el intenso calor que en estos días está haciendo en Madrid, me proporcionó una toalla y cuando salí de la ducha, estaba colocando una sabana en al cama, continuamos con los besos mientras a la vez le iba desabrochando el sujetador y quitando la ropa, hasta que llegamos a encontrarnos uno frente a otro completamente desnudos, para ese momento yo ya estaba con un calentón de tremendo pero seguíamos besándonos mientras yo le acariciaba el culo, la cintura, subía hasta sus pechos y me desenganchaba de su boca para poder comérselos, a lo que ella respondía con un pequeño gemido.
Le dije que se tumbara en la cama, que la iba a comer enterita a lo que ella respondió con un “lo estoy deseando”, fue entonces cuando me fijé detalladamente en ese cuerpecito tan lindo que tiene y que también conocía, aunque hiciera tiempo que no la veía… en ese momento, yo estaba muy muy caliente, por lo que decidimos dejar las conversaciones, y volver a lo que habíamos empezado con lo que habíamos empezado...
Le dije que se tumbara de espaldas que iba a deleitarla con un masaje, a lo que accedió tumbándose en la cama de espaldas lo que me permitía contemplar el culito tan precioso que se gasta. Empecé a darle un masaje por los pies, gemelos y muslos, llegando hasta su culito en el que me detuve para profundizar en el masaje, subiendo después por la espalda y cuello, cosa que agradecía con algún gemido. Le dije que se diera la vuelta y quedó tumbada boca arriba dejando a la vista todos sus tesoros mas deliciosos…. Empecé a besarla por todo el cuerpo empezando por la oreja, cuello bajando hasta sus deliciosos pechos que presentaban ya unos duros y puntiagudos pezones oscuros, en los que me entretuve un buen rato lamiendo despacio e intensamente, de uno a otro, mientras a la vez que empezaba a explorar su coñito, y mientras de vez en cuando, escuchaba algún que otro gemidito y notaba como su coñito se iba humedeciendo, seguí besándola por el abdomen y las piernas por alrededor de toda su zona erógena y notando como ella se contorneaba pidiéndome que la comiera ya, lo que hice primero despacito, alternando besos y lengua en su húmedo chochito que además sabía delicioso y olía a limpio, empezó a contornearse y yo apretaba mi boca y jugaba con su clítoris disfrutando de sus jugos y de su humedad, mientras ella apretaba mi cabeza hacia ella para que acelerara el ritmo y no parara, hasta que noté que se corría, pero ni aun así paré en mi empeño, ya que seguía viendo que apretaba mi cabeza y que seguía contorneándose.
Después de un buen rato de disfrutar de ella, me dijo “ahora me toca a mí”, y después de tumbarme en la cama, empezó a hacerme lo mismo que yo le había hecho a ella, lo que hizo que me pusiera a 200, porque 100 era poco, me besaba lentamente por el cuello, bajaba al pecho, me chupaba los pezones con la lengua, me besaba el torso y el abdomen, bajaba por alrededor de mi miembro, pero no lo tocaba, me besaba por los muslos, y por toda la zona de alrededor, incluidos los huevos, que se metía en la boca y succionaba, seguía besándome por alrededor hasta que en un momento determinado se metió en la boca toda mi polla, momento en el que me vi transportado al séptimo cielo. Empezó despacito, recreándose por toda mi polla, jugando con la lengua y haciéndome ver las estrellas,... Continuaba despacito, subiendo, bajando, cogiendo ritmo y haciéndome disfrutar como nunca, le dije entonces que se diera la vuelta, así yo podría también continuar comiéndole su dulce coñito, a lo que me respondió que le encantaba el 69, y mientras ella continuaba con su tarea de chupar mi polla que se encontraba en plena felicidad, empecé yo también a saborear su coñito, a lo que ella empezó a responder con gemidos también y con contoneos continuos, moviéndose de arriba abajo para que mi lengua recorriera todo su clítoris hasta la vagina, donde intentaba meterle la lengua todo lo que podía.
En esta posición estuvimos un buen rato, hasta que le dije que parara, porque empezaba a notar que de seguir así la corrida iba a ser monumental, y como tengo que reconocer que dada mi edad, ya soy de un solo disparo, paramos para recuperar un poco el aire, lo que aproveché yo para decirle si follábamos y se inclinó hacia un lado para coger un preservativo, quedando en una postura en la que dejaba a la vista y en todo su esplendor su dulce chochito, situación que yo aproveché para empezar otra vez a comérselo, ya que lo que más me gusta es ver la cara de placer que pone cuando se lo estas comiendo.
Después de múltiples jadeos y contoneos, con su chochito empapado, me puso el preservativo y comenzamos con un maravilloso misionero que me permitía contemplar su carita de placer y sus dulces ojitos que a veces abría, otras veces cerraba y soltaba un gemido, hasta que los gemidos empezaron a ser cada vez más continuos y más rápidos, supongo que llegaría al orgasmo ya que hubo un pequeño momento de relax, lo que aproveche para decirle que se pusiera a 4 y ahí ya fue el éxtasis, la vista de su cuerpecito a cuatro patas y yo bombeando por detrás fue algo inolvidable, ella ayudaba empujando su culo hacia mí una y otra vez durante un buen rato, hasta que ya no podía más, entonces me separé y me quité el preservativo, y ella se dio la vuelta y empezó a chupármela como si no hubiera un mañana, hasta que no aguanté más y exploté mientras ella seguía chupando y chupando, intentando sacarme hasta la última gota del preciado líquido viscoso y blanco, así pasó un rato jugando con su lengua una y otra vez, mientras que yo podía tocar el cielo con las manos.
Fue al baño a enjuagarse la boca y después, tumbados los dos en la cama, empezamos a charlar delas vacaciones, mientras ella me acariciaba suavemente, pasando sus dedos por mi torso, piernas, etc. Dándome una gran sensación de placer y bienestar. Continuamos la charla hablando de diferentes temas y como yo no quería pasarme del tiempo, aunque ella jamás ha sido relojera, decidí poner fin a una inolvidable cita como todas las que he tenido con Bárbara, en la que aparte de echar (echarnos) un buen polvo, me ha servido para volver a verla y recordar lo bien que me lo paso con ella, por lo que espero seguir manteniendo contacto y poder seguir disfrutando de ella en todos sus aspectos. Recomendable 100%, repetiré en cuanto ahorre....
Perdón a todos los foreros por el "ladrillazo", pero merecía la pena, después de ver tanto tiempo sin experiencias con Barbarita.