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21-06-2010, 02:16
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Inactivo
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Fecha de Ingreso: May 2009
Ubicación: Madriz
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Agradecido 201 Veces en 73 Posts
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Gala, 26, musa española 620899809
Os cuento mis gratísimas impresiones de Gala, una gran mujer en plena juventud con quien podréis vivir lo mejor de dar y recibir.
Nombre: Gala
Edad: 26 años
Nacionalidad: española cantábrica.
Contacto: 620899809
Tarifa: 100€/1 hora, 160€/2 horas. También hace servicios especiales (domicilios, lésbico, dúplex, salidas a locales...) Todo esto último, a negociar.
Recibe: piso alquilado y compartido con otras señoritas independientes en la zona de Quintana-Ventas. Perfecto estado de revista. Sin lujos, pero con todas las comodidades necesarias y alguna más. Buena decoración, excelente higiene, y bombones en las mesitas.
Estatura: 1,68 m (aprox.)
Medidas: 95-65-95 (aprox.)
Aspecto físico: Morena de media melena, cara guapa y rasgos hermosos. Ojos negros, traviesos y alegres. Es alta, grande. Tiene donde agarrar sin estar gordita. Cuerpo cuidado, de soberbia piel lozana, blanca, prieta y dulce de aceites. Los pechos son impresionantes. Sin tener un tamaño fuera de lo normal, están bien formados y duros. Como el resto, vamos. Coñito depilado y, para los que os guste, muy comestible. Pies y manos bonitas; arreglados sin tuneo. Y si, tiene cierto parecido a la diva de Salvador Dalí, en mucho más guapo. Nariz llena de personalidad.
Carácter: Atractiva, agradable y gusta de hablar, con tendencia al afecto y a pasarlo bien, descomplicada, disfrutona, de ideas claras y cero remordimientos por hacer lo que hace. Con estudios.
Fumadora: No. Permite que uno lo haga.
Besos: Hasta en el velo del paladar. Como y cuantos queráis.
Francés: Extraordinario. Puede ser natural. En ese caso no dejará que sea hasta el final. 9/10
Griego: Toda una artista.
La experiencia: Acudo a la cita con algo de antelación, lo cual no es problema porque me dice de subir al momento sin esperar. La puerta entreabierta al final del pasillo y una voz dulce y pícara que dice con ironía que estoy como en mi casa, aunque no haya recordado el piso. Detrás está Gala, sonriente y de mirada profunda, descalza y cubierta con un vestido corto, negro y estampado con discretas flores de varios colores. Su cuerpo luce armonioso bajo las formas vaporosas de la prenda, una especie de quimono moderno.
Gala es bastante joven, le gusta hablar y lo hace con gracia y espabile. Me sorprende lo simpática y espontánea que es. Como en ese momento estamos solos, me ofrece un café que nos tomamos sentados tranquilamente en el sillón del salón. Durante la conversación, revolea entre provocadora y tímida. Hasta que se arranca y... "¡Adios, Madrid!", que se suele decir.
Nos damos algunos besos bastantes buenos y enseguida pone una rodilla a cada lado y se sienta sobre mi. Pega su cuerpo al mío y comienza el baile de manos, bocas, brazos... Mientras, le gusta lucirse metida en esa lencería fina de color Burdeos. No soy ningún parado, pero ella, que es todo iniciativa, me lleva la delantera en casi cualquier cosa. Se quita el sotén con erotismo veloz, me desnuda como si tuviéramos todo el tiempo del mundo... Me empuja hacia el fondo del sillón para encontrar la mejor caricia... Se tumba más acá para rozarnos más... En fin, un sin vivir.
Después de bastante jugueteo y de disfrutarnos con deleite y gran apetito, se levanta y se dirige a la habitación. Le pregunto si va a volver o si voy, a lo que ella responde "¿Tú qué crees?", y lanza sus braguitas al suelo del pasillo. Me levanto, las recojo en la mitad del corredor y me recuesto sobre la cama con ellas en la boca.
Una vez allí, nos dedicamos un auténtico concierto de niveles filarmónicos en donde ninguno puso límites musicales. Ambos gozamos sin máscaras ni partituras, hasta el punto de realizar, sin haberlo hablado, un heleno de lo más natural que ella no tuvo problemas en ofrecer. Pero esto, aunque pudiera no parecerlo, es un detalle muy menor. Lo mejor de Gala son sus ganas de pasarlo bien, la diversión mutua sin complicaciones y toda esa energía juvenil que desprende.
Conclusión: Estar con ella es volver a los tiempos del sexo loco de los dieciocho años, y no digo menos por temas legales. Musa de la Torre Blanca.
¿Recomendable?: Vosotros mismos.
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