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Y hace apenas unas horas transcurrió así:
La persona que me recibió, un mujer distinta a la de la anterior ocasión pero también muy agradable, me introdujo en la sala de espera. Nada más entrar noté que han avanzado con premura en la adecuación del chalet (cortinas separando espacios privados, algunos muebles más y otros cambiados de sitio, la tele funciona, etc.).
Me pregunta que si deseo tomar algo y que si quiero ver a alguna de las otras chicas. Está libre Julia así que me la presenta. Es guapa, favorecida en las fotos tal vez, pero demasiado “teen” para mi. Cuestión de pensarlo para el futuro. También me comunica que esa misma noche llega una señorita nueva que estará pronto trabajando. Se nota el interés por captar clientes y por hacerlo bien.
Y veo a Marina. La madam me dice que si me reafirmo en mi elección y digo que sí. La chica me parece muy guapa y con un tipazo. Me pregunta con una sonrisa que si hablo ruso. Y aquí vienen algunos pequeños inconvenientes: Marina lleva pocos días en Madrid y creo que poco tiempo en esto que damos en llamar sexo de pago o lo que queráis. Así que conviene practicar algo el inglés aunque ella tampoco lo habla a la perfección. Apenas lo chapurreamos ambos, así que le digo a la madam que ya buscaremos algún lenguaje universal que nos sirva.
Subimos a la habitación y, no es que yo vaya de experto pero algo se nota que Marina no lleva mucho, le falta….no sé….conocimiento, picardía, experiencia. Eso, por otro lado, la hace más encantadora desde cierto punto de vista.
Debo decir que según se va quitando la ropa y la voy viendo más de cerca me va pareciendo aún más hermosa. Los pechos muy bonitos, sin son operados que feliciten al chef, si son naturales que feliciten al hacedor de turno. Cuerpo delgado y esbelto. La foto que he colgado me ahorrará descripciones. Esa es ella. Según mi criterio, un bombón.
Veo que como no tome yo la iniciativa esto nos va a costar así que eso hago y responde bien aunque, cosa que me preocupa un poco, cuando intento hacer algo para que disfrute (sexo oral), me mira extrañada al principio. Ella iba a coger de inmediato la goma para el francés y la freno. Me da por pensar que hasta ahora son pocos lo clientes que se han esforzado en ello. Yo lo intento siempre en la medida de mis posibilidades. Me parece parte imprescindible del juego. Dejémoslo ahí.
Marina se muestra dulce y solícita. Te deja y se deja hacer, siempre con suavidad. Hacemos el “francés con” pero lo hace muy bien sin llegar a los extremos que todos conocemos de otras compañías. Es cuando se produce la penetración cuando Marina empieza a ponerse más interesante y activa que hasta ahora. Cambiamos de posturas varias veces…las tradicionales…y sin problemas. Ver ese bonito cuerpo encima o debajo y en acción es ya un placer de por sí. Esta vez no pude aguantar tanto como en otras. Ya comenté en el pasado que soy de un dísparo pero de largo alcance. Esta vez quedó algo más corto. Cuando nos pusimos a “cuatro patas” ya no fui capaz de frenar.
Es una chica muy tranquilita, dulce. No la recomendaría para esas ocasiones en que tienes que apagar algún intenso fuego interno ni para los buscadores de experiencias mas cañeras, pero para aquellos, como yo, que sabemos que el sexo cuando calienta puede ser tan placentero como cuando quema, es una muy buena opción. Ya lo dije, algo paradilla pero suave, dulce, atenta y complaciente.
Diría aquello de que con el tiempo quizás se suelte más pero también es agradable esa sensación de novedad y de falta de “guión” que he tenido con ella.
Repetiré?. Sí, seguramente sí, pero más adelante. Necesito regresar de vez en cuando a lugares que conozco desde hace tiempo y a experiencias algo menos “soft”. De todas formas, para que veáis la falta de picardía de ella, cuando le pregunto al terminar que si está OK, me dice que sí y me devuelve la pregunta a la que respondo en el mismo sentido. Me dice que se alegra porque si me voy contentó volveré con ella más veces. Todo se andará.
Un saludo.
Última edición por geva; 17-10-2010 a las 02:00
Razón: Algún error de expresión
Los siguientes 9 Usuarios dan las gracias a geva por este Post:
Acabo de estar con Marina. Es alta, guapa y dulce. Tiene el pecho bonito. No me gustan las chicas tan delgadas y, para mi gusto, con tres o cuatro kilitos más estaría mejor. Era la única disponible cuando he llegado. No habla español y nos hemos apañado en inglés. En general, confirmo toda la descripción de Geva.
Antes de irme me han presentado a Julia (da morbo, es muy jovencita) y Valeria (excelente culete). No descarto volver y acabar de pasar revista en profundidad.
La casa todavía no está decorada del todo. E s lo que menos me ha convencido.
Acabo de estar con Julia y he salido muy satisfecho.
Es una chica muy jovencita, guapa -o al menos, del estilo de chicas que a mi me gustan: con carita redondita-, delgadita. Tiene un culo pequeño y firme. Los pechos son pequeños, de pezones rosados que apenas destacan sobre el resto de la piel. Piernas largas y bien torneadas.
Empezaré por mencionar los contras y luego los pros de la chica.
Contras:
- no habla español y muy, muy poquito inglés. La comunicación ha sido difícil, en ese sentido.
Pros:
- Es muy guapa.
- Tiene un tipo precioso.
- Le gusta besar y que la besen.
Otros aspectos destacados:
- No le gusta que le besen la vagina o miren, aunque sí que se la acaricien. Supongo que si alguno insiste no pondrá problemas. Yo preferí respetar sus deseos, ya que para mí es importante que la chica se lo pase todo lo bien que sea posible.
- Le gusta llevar la iniciativa. Es muy activa -o al menos lo fue conmigo-.
Habitación:
- Cama grande y limpia. Tiene bidé y lavabo, pero para ducharse hay que cruzar un pasillito hasta la ducha. Te ofrecen una toalla, pero no zapatillas desechables. Hay colutorios en la habitación y en el aseo.
- Como defecto el que se nota que es un chalet antiguo y las cañerías suenan en el momento más inoportuno, lo que para los que se distraigan con facilidad -¡como yo!- puede resultar en un gatillazo (por suerte, Julia supo 'recuperarme' rápidamente )
Experiencia:
No voy a entrar en detalles excesivos. Francés normalito, con (a petición mía), pero suficiente para lo que yo necesitaba. Buen polvo, aunque me hubiera gustado variar algo más de posturas, pero era difícil hacerle entender a Julia que es lo que deseaba. La chica es entusiasta a la par que dulce y su implicación conmigo fue excelente.
En resumen, he salido contento y creo que repetiré.
Por cierto, la encargada es muy amable y cortés, pero sin ser entrometida.
Los siguientes 5 Usuarios dan las gracias a basileus por este Post:
Parece que Valeria se queda definitivamente en esta nueva casa. La cual tiene sus pro y sus contras. Está más céntrica, pero a mi que vengo de fuera de Madrid eso no me afecta demasiado. Por contra tiene que están todavía acomodándola y están teniendo problemas de escapes de agua en los radiadores. El día que estuve había mucho nerviosismo entre las chicas y sus jefas.
Pero bueno, eso son detalles muy secundarios. Lo importante es que Valeria sigue siendo la misma. La misma mujer con su tremendo encanto personal (apreciación muy subjetiva desde luego), su tremendo atractivo físico-sexual y su tremenda dulzura.
Aunque su mayor valor es el sexo suave no le hace ningún asco al sexo cañero. Y yo creo que no finge sino que llega a correrse de verdad.
Vaya por delante que nada de lo que diga referente a ella será ya objetivo. Es evidente que me ha "enamoriscao".