Pues ya podrían nuestros políticos y jueces aprender de los canadienses.
Aunque me temo que por desgracia están mas cerca de Francia, y no solo por proximidad geográfica.
Aquí todo es cargarnos a impuestos y recortarnos las libertades individuales.
Pero claro sus señorías como viven en otro mundo. A ellos no se les toca.
Y lo que a nosotros nos tratan de prohibir, ellos lo disfrutan a tuti plen.
País de hipócritas.
|