En realidad, y desde mi punto de vista, no es el cliente el que explota a la lumi, ni esta al cliente; sino el chulo de turno que vive a costa del coño de la chica.
Dueños de clubs, casas y agencias son los que se benefician de un mercado alegal y marginal, invirtiendo en locales y garitos (capital) para que la chica, con su trabajo, le rinda pingües beneficios. El cliente paga sólo el servicio, que es la mercancía.
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