Baja San Pedro a un convento a purificar almas y pone a todas las monjas en fila.
Le pregunta a la primera:
- A ver tu ¿ has tocado alguna polla?
+ Sí San Pedro, con este dedito.
- Mételo en la pila del agua bendita para purificarte.
Le pregunta lo mismo a la segunda.
+ Sí San Pedro con esta manita.
- Mételo en la pila del agua bendita para purificarte.
Va la cuarta monja y se pone de tercera y dice san Pedro :
- ¿ Y tu porque te cuelas?
y le dice la monja:
Mire San Pedro, si he de hacer gárgaras prefiero hacerlas antes de que sor Gloria meta el culo en la pila del agua bendita.
Ja,ja,ja...Esta podría ser la portada de un libro titulado: HISTORIA DE LAS PAREJAS HETEROSEXUALES
__________________ Yo soy bastante inseguro en todo caso y lo soy en todos mis asuntos; de modo que me limité a decirme, como tantas otras veces, que ésa era su gran ventaja sobre mí. Su intuición. Pues era de su intuición que surgía toda su seguridad. Y por eso era tan genuina y de espíritu tan despierto. Porque no estaba sobrecargada por las tradiciones de un mundo vetusto y sumido en sí mismo como lo había estado yo toda mi vida (La historia de mi mujer, de Milán Füst)