(El Sanctasanctórum es el recinto más sagrado tanto del Tabernáculo como del Templo de Jerusalén, dos construcciones hebreas del antiguo Israel. Sanctasanctórum significa en latín "Santo de los Santos" y hace referencia a un lugar que es sumamente santo, es decir, un espacio santísimo. Los términos Sanctasanctórum y Santo de los Santos poseen su referente último en un texto de la Biblia hebrea, que lo describe como el santuario interior más privado del Tabernáculo y, posteriormente, como el recinto más reservado del Templo de Jerusalén, donde era preservada el Arca de la Alianza que contenía los Diez Mandamientos que Dios le había entregado a Moisés en el Monte Sinaí.)
Mi alegato sobre el ETERNO POLÍGONO
¿Son malos tiempos para el polígono de Marconi y su final como gran mercado de nuestras pasiones se aproxima, o realmente no es para tanto? Todos parecemos ver que así es pero lo cierto es que los meses han pasado desde el verano pasado y la prostitución ha seguido su curso pese a las presiones sociales y policiales y a que la dejadez o baja implicación de muchas chicas no favorezcan precisamente el mantenimiento de la clientela que ya de por sí, en parte, no está convencida de lo que viene a hacer aquí, con el miedo patente a las multas o a echar un polvo que no merezca la pena por lo calamitoso del servicio. En menor medida que antes, sí, pero la prostitución prosigue en estos lares y no nos abandona de momento… esa misma prostitución eternamente superviviente, que no agacha jamás la cabeza pese a las adversidades, habiendo sido siempre un oficio resistente al máximo que ha luchado eternamente contra su carga de estigmas y sobrevivido a infinidad de reveses. Como he dicho en otros posts como cliente de Marconi no voy a pasar página hasta que Marconi esté completamente muerto… si llega a producirse esa circunstancia que está por ver; personalmente lo veo herido grave pero no mortalmente. En el pasado, venía sólo por aquí a dar una vuelta y distraerme, elegía a una divina para que yaciera conmigo por diez minutos para después irme a casa feliz y anhelante de volver el
próximo día con ella u otra. De un tiempo a esta parte reconozco me paso más tiempo de lo recomendable en las calles y los bares del polígono (y en el tétrico Asador de Enrique, gris, triste y simplón como un edificio del otro lado del telón de acero cuando se alzaba), junto con otros compañeros que comparten o han compartido mi afición por estas chicas. Y todo ese tiempo de más me acredita para asegurar que veo un número bajo aunque constante de prostitutas a todas horas, principalmente concentradas entre las últimas horas de la tarde y las primeras de la madrugada; un amigo mío, asiduo del polígono, me ha dicho también que por las mañanas suele haber un buen número de chicas y de mucha belleza e implicación. Es verdad que han habido tardes patéticas y noches lamentables que, sobre las dos de la mañana, era imposible ver ya
prácticamente a ninguna chica: el polígono parece funcionar ahora en rachas, pero a lo que voy es que putas sí que sigue habiendo y putas que merezcan la pena, también.
Claro que visto de un punto de vista nostálgico, al igual que muchos de vosotros, he conocido la época dorada del polígono y teniendo en cuenta que las comparaciones siempre son odiosas pero he de hacerlas necesariamente, pues entre aquella “Golden Age “y “esto” de ahora la diferencia en todos los sentidos es abismal y todos la notamos y lamentamos recordando viejos pero no tan lejanos tiempos. Pensar que esto volverá a ser como antes en cuanto a número de chicas y tranquilidad en sus calles para dar amor es engañarse y creo que está asumido por todos nosotros la lamentable realidad. Sin embargo, hay lo que hay en las calles y ya está y no se puede hacer nada, aunque con la objetividad por delante aún hoy a día de hoy, pese a la decadencia evidente del que fuera este gran Oasis o Valhalla de mujeres, sigue sin haber un sitio semejante en Madrid para venirse de putas callejeras o sino corregidme alguno... En el polígono a cualquiera hora del día hay al menos tres o cuatro chicas divinas que es imposible encontrar trabajando juntas en la calle en cualquier otra zona o municipio de la comunidad. Poco para elegir, efectivamente, teniendo en cuenta el pasado, pero muy selectivo por belleza y relación calidad/precio; sabiendo escoger sabiamente (a lo que entre otras cosas nos ayuda el foro y el boca a boca de los amigos que comparten nuestro secreto vicio) una visita a Marconi puede seguir dejándote un recuerdo imborrable…
Y a esos grandes recuerdos, sobre grandes momentos vividos con las chicas, me sigo aferrando para no olvidar jamás el espíritu de Marconi... Cristina de Montejo (única para mí: hermosa, enérgica y racial, y sobre todo baluarte y estandarte del polígono durante tantos años), Andrea y su clase soberbia, Ilona y su porte impresionante de mujer, Andra, Docray, Magdalena, todas aquellas “Anas” que hemos conocido ( la Bascuñuelos, la Amaia Salamanca )y tantas y tantas otras "clásicas" para la historia de este lugar que vinieron y se fueron como aves de paso… Algunas de las citadas continúan aún hoy compartiendo calles con otras chicas más jóvenes, mujeres que rejuvenecen la savia del polígono con otros nombres falsos, que continúan vendiendo amor a cambio de 20 euros como siempre se ha hecho en este pequeño universo nuestro y de ellas… y cuyos bonitos pero impostados nombres aún tendremos tiempo ,si Dios quiere o las autoridades competentes lo permiten, de añadir a los ya mencionados en nuestra memoria. Para grabar en nuestro espíritu mujeriego sus preciosos cuerpos, olores y sabores, tras cada uno de nuestros días y noches de búsqueda, deseo y pasión por el polígono…
Para mí el polígono de Marconi seguirá siendo mi Sanctasanctórum particular, aunque, al igual que el templo de Jerusalén, llegará el apocalíptico día en que sea derribado por las hordas enemigas para permanecer sólo como una huella imborrable del pasado en la memoria y el corazón. Gracias a todo lo que me ha dado el polígono, sin entrar en mafías, chulos explotación, miserias personales de las chicas y todos esos debates abiertos, me quedo con lo mejor, que han sido simplemente ellas: hermosas, complacientes... apariciones fantasmales femeninas de ensueño que me han hecho vibrar hasta hacerme alcanzar éxtasis realmente benditos. También le perdono al polígono lo que me ha quitado a nivel personal, pues más allá del dinero consumido hay otras cosas con las cuales los que nos hemos hecho partícipe del polígono a nivel personal con las chicas nos hemos ido desgastando a lo largo de los años.... Pero no ha importado porque en el fondo ha merecido la pena.
Hasta el final, pase lo que pase, mi Sanctasanctórum... ¿es el del alguno más?