china 677252162
Buenas.
Aunque existen varios hilos más recientes de chinas, asiáticas, orientales, etc, he decidido continuar por éste, ya que los otros eran de consultas, más que de experiencias.
CALENTURA
La semana pasada, caliente perdido, y después de un par de llamadas que dieron agua, opté por hacer un I+D. Hacía tiempo que no cataba a una oriental, que tan buenos momentos me hicieron pasar en mis años mozos, por lo que, después de consultar mundoanuncio, llamé al 677.252.162.
Al otro lado del teléfono la retaíla de siempre (parece que tienen un contestador): “media hola, 60, una hola, 80, chupá hasta finá, hasé amó, masaje, 2 chica jovene, guapa”. Sin pensarlo mucho, aunque escaso de esperanzas, me pasé por Kansas City, muy cerca del centro comercial del Mirador.
PRESENTACIONES
La chinita que me recibió, me acompañó hasta un dormitorio, cerró la puerta tras de sí, y repitió cual cacatúa: “media hola, 60, una hola, 80”. Aunque joven, no era muy agraciada que digamos, por lo que le pedí que me presentara a su compañera. Tras múltiples intentos por explicarme y viendo que no se enteraba de nada, decidí tomar rumbo hacia la puerta, y cuando acercaba mi mano al picaporte, gritó algo en su idioma, y salió de la cocina su escondida compañera.
Entonces entendí la razón de tanto misterio. Susi, que así se llamaba, era una monada; bajita, con una cara y sonrisa preciosas, delgadita, pero con buenas tetas para ser china. De poner un pero, se lo pondría al culo, que no deja de ser el clásico trasero plano de muchas de sus paisanas.
PRIMER ASALTO
Previo a la limpieza de bajos, me obsequió con unos morreos y magreos que prometían. Una vez en el cuarto, comenzó con una buena mamada, lenta y bien ensalibada, cuando me empecé a sentir como en el camarote de los hermanos Marx. Llamaron al timbre, y allí me dejó Susi, palote perdido, unos 5 minutos. Cuando volvió pidió mil disculpas, diciéndome que su compañera no tenía ni idea de español (doy fe), y tenía que ayudarla a entenderse con un cliente. Bueno, continuamos con el tema con una mamada hasta el final. Vuelve tras el enjuague y a los 2 minutos de masaje, otra vez sonó el timbre (parece que el cliente anterior no coló). Me deja la puerta entreabierta y oigo la voz de un tío que se va aproximando a mi cuarto. Me levanto de un respingo, con todo colgando, cierro la puerta, y me escondo tras el armario empotrado (que no dentro, mamones), por si recibía una visita inesperada. Al final, quien entró fue Susi.
SEGUNDO ASALTO
Tras las nuevas disculpas, continuó con un corto masaje (normalillo), y volvimos a los besos y magreos. A la hora de empezar las embestidas, otro inconveniente. Me dice: “yo abajo, que tú polla glande”. Me puse encima, pero afortunadamente se fue adaptando a mis “descomunales” medidas, porque hicimos un repaso a casi todas las posturas que conozco.
Pese a que la niña es bastante guapa, debo reconocer que no estaba del todo a gusto, por todo lo ya comentado y porque no hacía más que repetir: “mucho follá, yo cansada”. En una de ésas, me quitó el condón y empezó a chupar con energía, pero después de un rato, volvimos a la posición del perrito, no probada hasta ahora. Cuando ya creía que me iría de allí sin correrme la segunda vez, se sentó en la cama y se la metí en la boca, llevando yo el compás, hasta que, ALE HOP, descargué de nuevo en su boca.
DESPEDIDA
Tras unas carantoñas finales, me ayudó a vestirme y calzarme, y me acompañó hasta la puerta, donde le di un pico final, antes de despedirme de esa bonita sonrisa, que esconde una experiencia algo caótica. Para el que le gusten las aventuras, puede ser una buena opción.
Ah, cualquier parecido de las fotos de mundoanuncio con la realidad, son fruto de la casualidad. Saludos.
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