No va a quedar mas remedio que volver a visitar a Alicia y aprovechar las rebajas de agosto. Con que la compañera sea la mitad de buena que ella, menudo festín.
Estuve con Alicia en Julio, la semana siguiente a la final del mundial.
El lugar está algo escondido en un pasaje o galería con una decoración espartana por no decir nula. Pero una vez que te abren la puerta del local de masajes todo cambia está reluciente con todos los muebles nuevos, de esa tienda nórdica.
Me recibe Alicia y me presenta a dos compañeras que estaban en ese momento. No recuerdo sus nombres y solo recuerdo físicamente a una bajita con mucho pecho y pelo moreno con alguna mecha, largo y muy rizado. Tenía mucho morbo pero yo iba a conocer los famosos masajes de Alicia.
Subimos a la parte de arriba donde están las salas de masajes todas nuevas, relucientes impecables si no fuera porque todavía no les habian puesto el aire acondicionado. Ducha y a la camilla. Quedamos en una hora en camilla vestida al precio estándar comentado ya en otro post. Vi un tatami todavía sin estrenar, enrollado en su plástico, le pregunté por toda la carta de servicios y son tb los que se han comentado.
Empezó el masaje y le pedí doble relax. Sin problema. Me di la vuelta y comenzó a masturbarme despacio con una técnica muy suya y muy satisfactoria, unos 10 minutos después tremenda corrida.
Me limpió y después me di la vuelta y comenzó el masaje. Realmente es buena. Sabe lo que está haciendo, para qué y porqué lo hace.
Mientras me da el masaje hablamos, no es nada brasas, ese día yo estaba bastante hablador y descubrí a una persona que además de buena profesional es una excelente persona.
Con la charla me dice que se le ha ido la pinza, que llevamos más de una hora. Me doy la vuelta, boca arriba me masajea el pecho, el abdomen, las piernas y comienza el segundo relax, muy parecido al primero despacio sin prisas hasta que llega el final feliz. Me deja unos minutos relajado, reponiendome. Me limpia después. Ducha y para casa más feliz que una lombriz.
|