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10-03-2021, 05:26
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Aprendiz de Lumis de Primaria
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Fecha de Ingreso: Nov 2012
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Habitación de hotel
Pues, empecé en esto muy joven y hace muchos años entablé amistad con una, ella mayor que yo por unos 4-5 años. Llegamos a intimar mucho a nivel emocional. Encajamos nada más conocernos. Nos contábamos nuestros problemas, miedos e inseguridades, nos abrirmos mucho en ese aspecto... Ese nivel de intimidad que no sueles utilizar habitualmente, tanto por mi parte como de ella. Tardes en las que ella no paraba de echar lágrimas, alegrías, cuentos del futuro, otros solo viendo la TV de la habitación de hotel, riéndonos de programas repetidos...
Quizás por cómo nos conocimos, todos los encuentros siempre terminaban en sexo. Muchas veces sin pago y otras le pagaba, no me preguntaba la razón de aquello, mirando ahora desde tanto tiempo atrás, no entiendo ello, tampoco importaba.
Siempre me gustó pero nunca pensé en una relación, ella muchas veces hilaba un futuro juntos, pero yo lo tomaba a broma. Quizás era su forma de darme ese empujón hacia ella. Nunca lo ví.
Nuestra forma de contacto siempre fue con llamadas, nunca fuí a su casa ni ella a la mía, yo conocía su nombre de pila y ella mi segundo nombre. Eran aquellos tiempos en los que cambiar de teléfono móvil significaba cambiar de número.
Recuerdo que una vez me llamó casi llorando pidiendo que la fuese a ver, pero por un compromiso familiar, que ni siquiera era muy urgente, no pude. Arrepiento que mi juventud no me hiciese entender que ella necesitaba a su amigo al lado, pero eso pasó.
Los siguientes meses, los encuentros fueron bajando y fuimos perdiendo intimidad. Yo le conté que me echaba novia, ella que estaba retomando la universidad. Quedábamos cada vez menos y fue enfriándose todo hasta que un día su número de teléfono personal dejó de sonar.
Intenté recordar su nombre, una vez que me enseñó su DNI, recuerdo toda la escena, menos aquello, no conseguía dar con el nombre.
La vida es rara, como si fuera una película romántica, nos cruzamos por azar en un C.C. un año después, a saber la razón que ella llevaba una mochila en un sitio como ese, me quedé petrificado de la sorpresa, creo que me vió o no sé. Pasado unos segundos recuperé la conciencia, giré, caminé tras ella, pero ya no estaba. Esa fue la última vez.
Siempre me pregunté que sería de su vida, si había conseguido realizar sus planes. Sé que dejó de ejercer, y en mi cabeza seguro que sacó adelante a su madre y hermano menor. Aprendió a luchar con sus demonios y ahora tendrá su propia familia.
Lo único que sé, es que es y será mi amor platónico, que no amor romántico, un bonito recuerdo de una etapa de mi vida.
Si el azar nos vuelve a juntar, me gustaría contarle como me ayudó, con quien me ha unido la vida, que planes he conseguido y cuales estoy por conseguir. No pararía de decir lo genial que se vé y que tiene que estar orgullosa de ella. Le diría todo esto en una terraza de primavera, ya no en una habitación de hotel.
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Al final del camino, habrá que recordar los buenos momentos
Última edición por Mael; 10-03-2021 a las 05:54
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02-09-2021, 15:38
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Diplomado en Lumis
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Fecha de Ingreso: Apr 2011
Ubicación: El foro
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Gracias: 1,060
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Cita:
Iniciado por Mael
Pues, empecé en esto muy joven y hace muchos años entablé amistad con una, ella mayor que yo por unos 4-5 años. Llegamos a intimar mucho a nivel emocional. Encajamos nada más conocernos. Nos contábamos nuestros problemas, miedos e inseguridades, nos abrirmos mucho en ese aspecto... Ese nivel de intimidad que no sueles utilizar habitualmente, tanto por mi parte como de ella. Tardes en las que ella no paraba de echar lágrimas, alegrías, cuentos del futuro, otros solo viendo la TV de la habitación de hotel, riéndonos de programas repetidos...
Quizás por cómo nos conocimos, todos los encuentros siempre terminaban en sexo. Muchas veces sin pago y otras le pagaba, no me preguntaba la razón de aquello, mirando ahora desde tanto tiempo atrás, no entiendo ello, tampoco importaba.
Siempre me gustó pero nunca pensé en una relación, ella muchas veces hilaba un futuro juntos, pero yo lo tomaba a broma. Quizás era su forma de darme ese empujón hacia ella. Nunca lo ví.
Nuestra forma de contacto siempre fue con llamadas, nunca fuí a su casa ni ella a la mía, yo conocía su nombre de pila y ella mi segundo nombre. Eran aquellos tiempos en los que cambiar de teléfono móvil significaba cambiar de número.
Recuerdo que una vez me llamó casi llorando pidiendo que la fuese a ver, pero por un compromiso familiar, que ni siquiera era muy urgente, no pude. Arrepiento que mi juventud no me hiciese entender que ella necesitaba a su amigo al lado, pero eso pasó.
Los siguientes meses, los encuentros fueron bajando y fuimos perdiendo intimidad. Yo le conté que me echaba novia, ella que estaba retomando la universidad. Quedábamos cada vez menos y fue enfriándose todo hasta que un día su número de teléfono personal dejó de sonar.
Intenté recordar su nombre, una vez que me enseñó su DNI, recuerdo toda la escena, menos aquello, no conseguía dar con el nombre.
La vida es rara, como si fuera una película romántica, nos cruzamos por azar en un C.C. un año después, a saber la razón que ella llevaba una mochila en un sitio como ese, me quedé petrificado de la sorpresa, creo que me vió o no sé. Pasado unos segundos recuperé la conciencia, giré, caminé tras ella, pero ya no estaba. Esa fue la última vez.
Siempre me pregunté que sería de su vida, si había conseguido realizar sus planes. Sé que dejó de ejercer, y en mi cabeza seguro que sacó adelante a su madre y hermano menor. Aprendió a luchar con sus demonios y ahora tendrá su propia familia.
Lo único que sé, es que es y será mi amor platónico, que no amor romántico, un bonito recuerdo de una etapa de mi vida.
Si el azar nos vuelve a juntar, me gustaría contarle como me ayudó, con quien me ha unido la vida, que planes he conseguido y cuales estoy por conseguir. No pararía de decir lo genial que se vé y que tiene que estar orgullosa de ella. Le diría todo esto en una terraza de primavera, ya no en una habitación de hotel.
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Pedazo de corazón, compañero, felicidades me has tocado y hundido , los puteros también tenemos sentimientos. Un abrazote.
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chica, consejo, correspondido, desahogo, enamorado, enamorarse, enterado, escort, hecho, historia, lio, lumi or novia, novia, pareja, pido, prostituta, puta, viceversa, ¿pillado  |
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