Hola,
mi experiencia con Natalia no fue la que a mí me hubiese gustado. Esperaba la implicación con la que suelen obsequiarnos las escorts rusas.
Pagué media hora. Intenta ser amable y tener una buena conversación. Sin embargo no besa, ni siquiera un piquito. Nunca suelo forzar esta situación, porque me desagrada que me vuelvan la cara. Así que dejo que tomen ellas la iniciativa, cosa que no sucedió.
Después de pasar por el bidet, me hizo tumbar en la cama. Me dió unos besos por el pecho y corriendo el preservativo y un poquito de francés.
Como vió que ya estaba bien entonado, se puso de espaldas para un doggie, luego un poquito de misionero. Lo que menos me gustó es que se mueve continuamente para que te corras cuanto antes. Y para colmo, no llevaríamos ni quince minutos cuando me dice "venga córrete"
Vale que pagué la tarifa más barata (60 euros la media hora) pero para estar eso, 30 minutos completos. Tengo la costumbre de coger esta tarifa la primera vez, para ver que tal trabaja la chica, y si me gusta repito por más tiempo. Con Natalia no lo haré.